«Los niños también se enferman y pueden tener complicaciones», dice el infectólogo Roberto Debbag

Si las salidas programadas para niñas y niños en la Ciudad no se realiza de manera ordenada y pautada, sin cumplir las normas de distanciamiento social, pueden convertirse en “algo riesgoso. Hay que saber que los niños también se enferman y pueden tener complicaciones”, indicó a Diario Z el doctor Roberto Debbag, es infectólogo pediátrico, coordinador de Relaciones Institucionales del Hospital Garrahan y vicepresidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica.

El infectólogo Roberto Debbag advierte que ni el niño ni quien que lo acompañe deben entrar en contacto con otras personas.

¿Qué balance hace de los resultados de la prevención contra el coronavirus?

La eficacia de la cuarentena es evidente, fue un éxito. Y no sólo fue eficaz por la recomendación sino por el acatamiento que tuvo por parte de la gente. Y la gente acató por la comunicación científica que hubo, que se tradujo en respeto e inclusive miedo a lo que puede pasar. Entonces el cumplimiento fue muy estricto. Si la gente no sale, no se enfrenta con el virus y por lo tanto no se contagia. Con el agregado del tapaboca, se cumplió con ese proceso eficaz. Hoy estamos siendo cautivos de un éxito que, como se prolongó tanto en el tiempo, las restricciones recomendadas empezaron a debilitarse. La gente empezó a salir, se agrega flexibilización, entonces hay más probabilidad de enfrentarse al virus. Desde hace unos diez días uno ve más gente en la calle y esto se tradujo en mayor cantidad de casos en el área metropolitana, donde se concentra el 70 por ciento de los casos de todo el país.

En este contexto, al haber más gente circulando, ¿es probable que aumente la cantidad de casos?

Sí porque si bien el distanciamiento social y sanitario se sigue viendo, no siempre se cumple estrictamente. Todo eso hace que aumente la probabilidad de transmisión. Hasta el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, piensa que va a haber un pico pandémico hacia fines de mayo y principios de junio. Esperemos que no sea de mucha intensidad y que el sistema sanitario pueda dar una respuesta acorde.

En relación a los niños, que ahora están autorizados a salir, ¿qué medidas de protección se deben extremar para evitar los contagios?

Todos los niños con enfermedades preexistentes, al igual que los adultos, sobre todo aquellos con afecciones respiratorias o cardíacas, no deberían tener salidas tan riesgosas. El resto de los chicos puede salir en forma pautada, sin generar contacto con otros niños. Su tutor debe marcarle qué no debe hacer y el adulto tampoco debe entrar en contacto con otras personas. De esta manera, no debería haber mayores riesgos. Ahora, si no se va a cumplir nada de esto, hay que saber que los niños también se enferman y pueden tener complicaciones. Todo debe ser controlado, organizado y ordenado.

¿Usted recomiendan que salgan o es preferible evitarlo ?

Pueden salir, pero deben cumplir con las pautas. Esto es para las próximas semanas porque si el pico se produce, la restricción va a volver. Va a haber una reentrada a la cuarentena en casa. Si llegaran a aparecer 700 o 1.000 casos por día, si se complica la situación sanitaria, la misma gente va a volver a la cuarentena. Ya ha pasado en otros países, como en Brasil, donde no hay una cuarentena decretada pero el 60 o 70 por ciento se queda en su casa. La gente funciona con información calificada, que le produce respeto y miedo. Esas condiciones hacen que incrementes tu cuidado. Esto funcionó así durante las primeras semanas, hoy veo un claro debilitamiento. Y cuando se produce un debilitamiento sin pautas claras, esto puede ser descontrolado. Así se empieza, con encuentros “clandestinos” donde un asintomático produce el contagio. Hoy el foco sin duda está en los lugares en condiciones sociales desfavorables, villas, asentamientos y geriátricos. Pero la gente que vive o trabaja ahí, viaja a distintos puntos del área metropolitana.

Usted recomienda con énfasis la vacunación contra la gripe, ¿es para evitar que se produzcan los dos picos al mismo tiempo?

Nosotros vamos a ser los primeros países, junto con el sur de Brasil, Chile, Paraguay y Bolivia, que vamos a entrar al invierno en medio de la pandemia del coronavirus, un invierno en el que hace décadas circulan los virus de la gripe. Ahora, no sabemos que al haber una cantidad determinada de casos de coronavirus, sumado a la cuarentena y las medidas de distanciamiento, la gripe va a entrar o no. Y si entra, no sabemos cómo se va a comportar, cuántos internados va a haber, cuántas camas se van a utilizar por Influenza. Nadie lo sabe. Por eso es importante vacunarse. Hay que prevenir.

¿Cómo se imagina que puede desenvolverse la vida social de acá en adelante?

Después del pico pandémico, va a haber un nuevo orden mundial sanitario, con nuevas prácticas: por meses va a haber distanciamiento social, uso de tapaboca, lavado frecuente de mano. Hasta que no haya una vacuna, va a ser así. Pero para eso falta mucho, quizá más de un año.

Respecto de los tratamientos, ¿hubo algún avance?

No, todos son medicamentos están investigación. No hay consenso mundial.

¿Se imaginaba que podía pasar algo así?

Nunca me imaginé, con 40 años de infectólogo, algo de esta intensidad. Cuando fue la pandemia por H1N1, se discutía si suspendíamos los vuelos de México a Buenos Aires. Ahora se suspendieron todos los vuelos. No hay dimensión del impacto global de esto. Es increíble. Las pandemias son imaginables, pero improbables. Esta es una pandemia con todas las letras.