Indignación y gran tristeza por la muerte de Ramona Medina y el Oso Giracoy, dos referentes de la Villa 31

El domingo fue un día de duelo para la Villa 31, con diferencias de algunas horas, el coronavirus se llevó a dos referentes sociales muy queridos.

Ramona Medina, la vocera de la Garganta Poderosa que era insulinodependiente y había contraído coronavirus en la Villa 31 de Retiro después de 12 días sin agua, murió en el Sanatorio Colegiales. Ramona, de 42 años, había denunciado la falta de agua y la situación desesperante en que se encontraban los habitantes del barrio insignia de la urbanización. Toda su familia está infectada.

«Nos mataron a Ramona», es el título del texto que posteó esta mañana Nacho Levy, el referente de la Garganta Poderosa, para dar a conocer la noticia. En su posteo, Levy apuntó también a la «postergación por cuatro años» de la relocalización de su familia, la no identificación de los «grupos de riesgo» al interior del barrio, la «falta de insumos en todas las postas de salud», «los programas fantasmas» para «maquillar la realidad», la corrupción, la falta de asistencia a los enfermos y el aislamiento tardío de la primera fallecida.

Horas después se conoció la muerte de Víctor Giracoy, referente de más de 25 años en el comedor «Estrella de Belén» . «Tenía casi 60 años y era una persona de riesgo porque tenía diabetes y obesidad. Estaba internado desde el domingo pasado. Creemos que se contagió en el comedor pero no sabemos bien», dijo a Télam Héctor Guanco, integrante del comité, y agregó que «Víctor era muy bueno, lo querían mucho en el barrio».

Victor Giracoy, Villa 31
Desde hacía 25 años, Victor Giracoy impulsaba el comedor Estrella de Belén.

«Era un referente del barrio, desde la época de la dictadura. Era una persona indiscutible», dijo a Télam Emilia, otra integrante del Comité de Crisis Barrio Padre Mugica.

Este mediodía, el Comité de Crisis del barrio ofrecerá una conferencia de prensa donde reclamará se declare «inmediatamente la emergencia sanitaria en ese territorio porteño» a raíz del «alarmante avance» del coronavirus.

Desde el inicio de la cuarentena, casi 70 comedores se mantienen abiertos para garantizar la alimentación de las familias que dejaron de percibir sus ingresos. Desde el Comité de Crisis reclaman que faltan insumos básicos, tales como lavandina y máscaras de protección facial, para evitar los contagios en los comedores.