El observatorio coordinado por Marziotta señala que el 46% de las mujeres no tendría con quien dejar a sus hijos si no hay clases

El Observatorio Gente en Movimiento, que coordina la diputada nacional del Frente de Todos por la Ciudad Gisela Marzziotta, difundió su último informe este martes 19 de mayo. El trabajo arrojó una serie de indicadores basados en sondeos propios. Los resultados muestran el impacto en la vida cotidiana de los porteños de distintos aspectos de la pandemia de coronavirus y del aislamiento social preventivo dispuesto para intentar paliarla.

Un aspecto que analiza el informe es el proceso de flexibilización de la cuarentena y la posibilidad de que más personas vuelvan al trabajo. En ese contexto, el estudio revela que el 46% de las mujeres capitalinas consultadas manifestó que no tendría con quien dejar a sus hijos en caso de tener que volver a trabajar si al mismo tiempo no se reanudan las clases. No es igual el porcentaje de hombres que dieron esta respuesta. Sólo el 24% manifestó tener ese problema.

“Con estos datos vemos cómo, en materia de cuidados, persiste una profunda desigualdad de género, que se agudiza con la situación del aislamiento y la suspensión de las clases”, explicó Marziotta.

Otro indicador es que el 56 por ciento de los inquilinos consultados no tienen posibilidades de pagar el próximo alquiler de junio. Esta cifra es aún más grave en la zona centro de la Capital, donde «sólo el 21% sostuvo que tiene los elementos para abonarlo» .

“Si bien es necesario sostener el aislamiento social obligatorio también lo es ocuparse con urgencia ciertas demandas de los vecinos y vecinas que, de no atenderse, profundizarán aún más las desigualdades en la Ciudad”, agregó la diputada nacional.  

El informe indicó también que hay un alto nivel de temor a los contagios masivos en los geriátricos. Según las últimas cifras otorgadas por el gobierno porteño, en la Ciudad hay 558 geriátricos privados en los que viven 15.961 adultos mayores. La investigación del Observatorio destacó que 9 de cada 10 porteños y porteñas que tienen familiares en estas instituciones temen que se enfermen de COVID-19.