Florencia Cahn: “El tratamiento con el plasma es prometedor”

Por Demián Verduga

El apellido de Florencia es Cahn. Y remite de manera inmediata a un árbol genealógico vinculado a la ciencia médica. Ella se recibió de infectóloga en la universidad pública, en la UBA. Hoy es subdirectora médica de Centro Médico Huésped y presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE). Florencia Cahn es parte del comité de especialistas que se sientan a la mesa con el presidente Alberto Fernández para analizar la evolución de la pandemia de coronavirus en la Argentina y aconsejar el rumbo a seguir. Es decir que está en ese equipo al que el Jefe de Estado le suele agradecer con frase tan breve como contundente: “Nos han guiado bien”.   

“Más del 85% de los departamentos del país están sin casos o con muy pocos”, le dice Cahn a Diario Z al comenzar a analizar la evolución actual de la epidemia de Covid 19. “Las zonas de circulación comunitaria más complejas son el Área Metropolitana de Buenos Aires y Resistencia en el Chaco”. “Tuvimos unos primeros dos meses de una buena situación epidemiológica -agrega la especialista-. Nos permitió ganar tiempo y fortalecer el sistema de salud. Se agregaron más de 2.800 camas de terapia intensiva, más 5.400  generales, y 14 mil para aislamiento en distintos lugares. Además se incorporaron más recursos humanos”  

¿Existe un nivel de casos que indique que se llegó al pico de expansión del virus o es algo que se sabrá después, mirando hacia atrás?      

El diagnóstico de pico es retrospectivo. En esta semana tuvimos días que fueron los de mayor número, pero no sabemos si fue el punto máximo. Nos  vamos a dar cuenta cuando empiecen a bajar. Pasamos de tener un promedio de 200 diarios a uno de 700 y ahora cerca de 900. Sin embargo, la tasa de letalidad bajó. Estaba alrededor del 5% y ahora se ubica por debajo del 3,5. Eso quiere decir que el crecimiento se da con los casos leves y en gran parte medida por el operativo de Detectar. Lo que sabemos es que si descubrimos tempranamente un caso podemos aislarlo y cortar la cadena de contagio. Una persona que lleve 5 o 6 días con síntomas estuvo todo ese tiempo contagiando. Por eso es importante que ante cualquier síntoma, por leve que sea, se consulte.

¿Cómo es la situación en la Ciudad y del AMBA?

En la Ciudad cerca de la mitad de los casos están en los barrios populares, que a diferencia de los del Gran Buenos Aires están más concentrados, hay más hacinamiento y construcciones menos extendidas.  Lo que está facilitando la transmisión es la dificultad para lograr el aislamiento de los casos confirmados. No es fácil muchas veces separar a una madre de sus hijos. Por eso es clave en los barrios populares trabajar con los referentes del lugar.

La expansión se dio en todos los barrios, ¿a qué lo atribuye?

El aislamiento obligatorio se instaló temprano en Argentina y la sociedad no vio el impacto de la pandemia como en otros países. Creo que eso ha llevado a una cierta relajación y percepción quizás errada de los riesgos. Se aflojaron algunas medidas de prevención y no se consulta de inmediato ante la aparición de los síntomas. El tapaboca puede ser un arma de doble filo, porque si bien ayuda a prevenir también transmite una falsa seguridad. La gente puede creer que es seguro agruparse si se usa tapaboca.

Hubo algunos resultados positivos en pacientes a quienes se trató  con plasma de personas que ya habían generado anticuerpos contra el Covid19, ¿cree que puede ser una solución?

Es una estrategia que está siendo estudiada en Argentina en distintos centros y parece prometedora, pero todavía está en estudio. Hay muchos procesos de este tipo en marcha y no podemos garantizar que uno sea superior al otro. Hay uno dirigido por la OMS con 100 países, entre los que está Argentina, y nos van a dar respuestas.

¿Cuándo podría estar la vacuna o un tratamiento que reduzca de modo significativo la letalidad?

El estudio de la OMS está en marcha. En Francia ya hay resultados con muchos pacientes y en otros países también. La efectividad a largo plazo requiere tiempo. Esto recién empezó en términos médicos, aunque la sociedad sienta angustia. Tenemos que aprender a vivir con la incertidumbre porque la situación epidemiológica es muy dinámica. Y por ahora lo que pase con el Covid depende centralmente de nosotros.