Aunque hay “corredores seguros” se redujeron a la mitad las consultas por síntomas de ACV

Las consultas por guardia de personas con síntomas de accidente cerebrovascular (ACV) disminuyeron hasta un 50% desde el comienzo de la pandemia, advirtieron este jueves especialistas, al tiempo que remarcaron que los centros de salud tienen “corredores seguros” y que la atención precoz de estos cuadros disminuye los riesgos.

“Lo que pudimos objetivar es que a partir de que se decretó la cuarentena se produjo una disminución en la cantidad de pacientes con síntomas de accidente cerebrovascular que consultaron por guardia”, dijo a Télam Cristina Zurrú, médica neuróloga a cargo de la Sección de Enfermedad Cerebrovascular del Servicio de Neurología del Hospital Italiano.

La especialista recordó un informe de las asociaciones de clínicas y sanatorios privados (Adecra y Cedim), en el que comparaban abril de 2019 con abril de 2020, y advertían una caída del 46% de los ingresos a guardia por enfermedad cerebrovascular.

“Entre los motivos se encuentran que los pacientes temen concurrir al hospital por riesgo de contagiarse de la enfermedad”, comentó Zurrú. Y añadió que “es importante recordar que a partir de la pandemia todos los hospitales han establecido circuitos seguros de atención de los pacientes, es decir que al llegar a una guardia, cuando un paciente tiene síntomas sugerentes de Covid-19 o viene de un entorno con casos entra en un circuito aparte y en caso de que haya que internarlo, hay internaciones separadas”.

Por su parte, el neurólogo Alejandro Andersson, del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA), señaló que en esta institución “las consultas y estudios como electroencefalogramas, potenciales evocados y análisis de sangre disminuyeron un 30%, sacando la primera semana en las que la caída fue mucho más fuerte”.

“Lo que se modificó sustancialmente es que gran parte de la atención se hace por teleconsulta, tal es así que las primeras semanas el 90% de la atención fue de este modo y sólo un 10% fue presencial. Muchos tuvieron que internarse por patologías importantes”, aseguró.

La consulta precoz frente a un ACV es muy importante dado que las posibilidades de disminuir el riesgo inicial depende de cuán rápido el paciente concurra al hospital.

“Los pacientes están concurriendo hoy en forma muy tardía y con cuadros ya muy severos y no se pueden aplicar terapéuticas de reperfusión (tratamientos para restablecer el flujo sanguíneo)”, sostuvo.

Zurrú recordó que “los síntomas que sugieren un ACV son muy claros: la presencia de una asimetría facial, trastorno para hablar, debilidad de alguna parte del cuerpo, dificultades para ver, incordinación súbita, son síntomas que deben hacer pensar“.

Además de acercarse ante la presencia de estos síntomas, Annderson recordó la importancia de realizar los controles de salud para detectar los factores de riesgo (hipertensión, colesterol, diabetes) o hacer seguimiento en caso de estar en tratamiento.

“La utilización de la teleconsulta es clave en estos casos, sobre todo en las personas mayores, recomendamos que salvo que sea una situación de urgencia realicen la consulta a través de esta modalidad a distancia”, indicó el neurólogo.

Si bien pueden producirse a cualquier edad, la mayor incidencia y prevalencia se da en los mayores de 50 años.

Existen dos tipos de ACV, el isquémico (pérdida de flujo sanguíneo), que es el más frecuente y que representa el 85% del total, y los hemorrágicos (sangrado), que representan un 15%.

Mañana a las 14 horas, el Hospital Italiano brindará un taller virtual sobre la prevención de ACV a través de las plataformas ZOOM (nº de ID de la reunión: 948 3456 7038) y Youtube (por el canal de Clínica Médica.)

En el taller se podrá intercambiar opiniones con los profesionales de la salud y se brindará información sobre hábitos saludables, factores de riesgo y signos de alarma.