La muerte de Facundo Scalzo: “No hubo tiroteo con Gendarmería, fueron dos tiros por la espalda”

Por Demián Verduga

Dos tiros por la espalda y un arma plantada a pocos pasos del cuerpo de Facundo Scalzo para aparentar que se trató de un tiroteo. Esto es lo que afirman los vecinos que ocurrió el pasado miércoles por la tarde en el Barrio Rivadavia, al lado de la Villa 1-11-14 de Bajo Flores, cuando un grupo de gendarmes de los que patrullan la zona le disparó a Facundo. El joven de 20 años estuvo tirado en el piso durante varios minutos (los vecinos hablan de más de media hora) hasta que la ambulancia del Same llegó al lugar y lo trasladó al Hospital Piñeiro. Facundo no logró sobrevivir.  

Un video posterior a los disparos circuló por las redes sociales. En la filmación casera se ve un cercó de gendarmes. Los uniformados están uno al lado del otro con sus escudos levantados rodeando el cuerpo de Scalzo mientras decenas de vecinos intentan acercarse al joven herido para asistirlo. Los gendarmes no los dejan pasar. Luego llega la ambulancia y suben a Facundo a una camilla.

Marcelo Danbrosio conoce Facundo desde la infancia. Le contó a Diario Z que el Jefe de la Comisaría Comunal Séptima, la que está investigando la muerte, “confirmó que le dieron dos tiros por la espalda”. “Eso demuestra que no hubo ningún tiroteo como había hecho circular en un principio gente de Gendarmería.  Y el arma que apareció, estoy seguro de que se la plantaron porque Facu no tenía armas. No hay ningún video de las cámaras o tomado por los vecinos que muestre a Facundo armado”.

Las primeras versiones brindadas por la propia la fuerza de seguridad sostenían que los disparos se habían producido en medio de un “tiroteo”. El correr de las horas parece fortalecer la hipótesis de que se trató de un nuevo caso de gatillo fácil.

La causa quedó en el Juzgado Criminal y Correccional 55, a cargo de la jueza Alejandra Allaud, donde se abrió una causa penal por “averiguación de causal de muerte”.

Danbrosio le contó a este medio que Facundo era el mayor de cuatro hermanos varones, que tenía una hija de casi tres años, una abuela, y que vivían todos en la misma casa con la madre de Facundo. Esta descripción fue la introducción para rechazar otra de las versiones que circularon luego de la muerte, que Scalzo se dedicaba al narcotráfico. “Ningún narco vive en las condiciones de pobreza que tiene la familia de Facundo”, remarcó Marcelo.  Y luego agregó: “Lo que queremos es justicia”.

A pesar de la notoria angustia que transmitía su voz, Danbrosio sostuvo que los vecinos y la familia de Facundo “valoran” que “se haya separado a los gendarmes y que estén detenidos”. Y de inmediato insistió: “Ahora esperamos que se haga justicia”.