ATE dice que en los hospitales “los trabajadores morimos por desidia” y llama a quite de tareas

Acto hoy en el Hospital Rivadavia, en repudio a las muertes del personal de salud.

El domingo murió el enfermero José Aguirre, del Hospital Rivadavia. Su muerte se suma a la de Julio Gutiérrez, enfermero del servicio de Pediatría del Hospital Durand, ocurrida la semana pasada. Los datos nacionales dan cuenta de 708 casos de coronavirus y 14 muertos entre el personal de salud, ya sean médicos, enfermeros o trabajadores de geriátricos de todo el país. En el pabellón donde trabajaba Aguirre todo el personal está infectado.

A las 8 hs en la puerta de guardia del Hospital Rivadavia, los trabajadores rindieron homenaje a José Aguirre “como el héroe y gran compañero que fue”.

Los reclamos por la falta de equipamiento adecuado y la situación salarial -que impacta directamente porque los trabajadores se ven obligados a hacer horas extras o tener dos empleos– se han sucedido crecientemente durante los meses que lleva la pandemia. La falta de personal también les exige cubrir más horas de trabajo, como ocurre en el Hospital Garrahan. Mientras el gobierno de la Ciudad afirma que los insumos de seguridad están garantizados, los trabajadores muestran antiparras precarias y dicen que deben reutilizar barbijos que deberían desecharse en unas horas.

Este lunes, la Asociación de Trabajadores del Estado convocó a una conferencia de prensa en el Hospital Rivadavia, Las Herras y Tagle, donde comunicaron que iniciarán un quite de tareas para garantizar la rotación del personal. Luego se realizó un homenaje a José Aguirre, “víctima del Covid y de la desidia del gobierno de la Ciudad”. “Los trabajadores de la salud morimos de desidia”, es el título de su comunicado.

En diálogo con El Destape Radio, el delegado de ATE en el Rivadavia, Rodolfo Arrechea, señaló: “Venimos remarcando desde hace un tiempo que debería existir un descanso que permita la rotación de enfermeros. Tenemos un altísimo índice de enfermeros infectados con Covid-19“. Y agregó: “Pedimos que se preserve la salud de quienes están cuidando a los enfermos”. Arrechea confirmó las medidas de fuerza desde este lunes en el centro de salud de Recoleta: “Vamos a hacer un quite de tareas y vamos a generar la rotación necesaria para los enfermeros“. 

Los compañeros despidieron a Aguirre con dolor y mucho enojo en las redes.

“En la sala COVID-19 tuvimos que trabajar sin elementos suficientes, porque no había. Por eso quedamos expuestos. Tuvimos que dar una pelea enorme para que nos hagan hisopado a todos. José era uno de los afectados, presentaba síntomas y quedó internado. Mientras su salud empeoraba, las enfermeras que trabajamos con él tuvimos una semana intensa. Nos tuvimos que plantar para que se cumpla el aislamiento obligatorio preventivo por contacto estrecho para enfermeros del hospital. Esto se otorgó solo un sector, mientras otros siguen trabajando por falta personal”, declaró una enfermera al portal La Izquierda Diario.

El comunicado de ATE responsabiliza por la muerte de Aguirre al “desborde” en los hospitales: “El domingo 21 de junio, luego de diez días de convalecencia, José Aguirre falleció tras haberse contagiado con coronavirus mientras atendía a los pacientes que desbordan el Hospital Rivadavia, así como sucede en otros centros de salud.”

ATE reivindica “el derecho a trabajar sin enfermarnos, por percibir un salario justo acorde a las tareas que realizamos, y por una salud pública y de calidad como se merece nuestro pueblo”.

También exige “a Horacio Rodríguez Larreta que la ciudad vuelva de inmediato a la FASE 1 de cuarentena, y que se audite la calidad y cantidad de material de bíoseguridad para los trabajadores de la salud, así como su logística y distribución, para que nadie más muera trabajando”.