“Hay que cuidarse con la sal y hacer ejercicio: la primera causa de muerte son los infartos y los ACV”

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

“La primera causa de muerte en el país siguen siendo las enfermedades cardiovasculares, entre ellas principalmente los infartos y los ACV. Y ha aumentado la mortalidad de los pacientes, pero en su domicilio”, afirma a José Navarro Estrada, presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología. Y explica a Diario Z: “Al ocurrir la pandemia, los pacientes empezaron a tener mucho miedo de acercarse a los hospitales y clínicas. Hay una tendencia a no consultar, entonces las enfermedades crónicas empiezan a salirse de orden, por ejemplo la hipertensión arterial”. Los pacientes ocultan o minimizan los síntomas cardíacos.

¿La gente no consulta por temor a concurrir a un centro de salud?

Exactamente.  Por la política sanitaria, se han ido postergando intervenciones y estudios en pacientes de muy alto riesgo. Entonces, los pacientes se han complicado más. Por ejemplo, alguien a quien tenían que operarles las coronarias, esa operación no se hizo y ese paciente, o murió o está en peores condiciones. Las instituciones, por una política de preservar las camas para Covid-19, reprogramaron todas las intervenciones. Tuvimos hospitales vacíos y un aumento de la mortalidad en los hogares.

Esa situación, ¿se mantiene o se ha modificado?

Se está modificando. Desde la Sociedad Argentina de Cardiología y otras entidades se insistió muchísimo en esto, hemos hablado con los ministros, y un poco se ha modificado la historia. Está habiendo un poco de reactivación de las consultas e intervenciones. Los ministerios también lo entendieron. Quiero aclarar que las autoridades actuaron de manera correcta, estaban previniendo una ola de Covid que al final pudo ser controlada. A nivel de política sanitaria, no tengo duda, se actuó correctamente. No se podía adivinar cómo iba a comportarse el virus y el resultado es exitoso. Estos son daños colaterales, no deseados. Ahora hay que trabajar para mejorar este cuadro.

En relación con los niveles de ocupación de camas de terapia, ¿cuál es su diagnóstico?

La realidad es que, por un lado, aumentó el número de camas y el nivel de ocupación nunca sobrepasó el 60 por ciento.

¿Es un número normal para esta época del año?

Estamos un poco más arriba, pero hay que tener en cuenta que hubo un aumento del número de camas. Sin ese incremento, estaríamos más arriba en el nivel de ocupación. Por suerte, una de las cosas que permitió la cuarentena fue esa expansión en el número de camas. Es decir, estamos relativamente bien, pero siempre hay que estar en alerta.

En el terreno de la prevención, ¿la cuarentena puede traducirse en un aumento del riesgo cardíaco?

Los pacientes se han descontrolado mucho, han comido con más sal. Hay más sedentarismo, también. Al principio hubo muchas dudas con respecto a la medicación para la presión arterial, si había que tomarla o no. Se come mal, se cuidan menos, engordan. Los que fumaban, fuman más. Y los que no fumaban, algunos empezaron a hacerlo. La diabetes se controla menos y como consecuencia, aumenta mucho el riesgo cardiovascular.

Estamos hablando, además, de afecciones que representan una co-morbilidad en caso de contagio de Covid-19, ¿no?

Sí, exactamente. Por un lado, tenemos la falta de consulta. Por el otro, la no intervención. Y por último, el riesgo de contagio de Covid-19.

¿Qué les recomienda a los pacientes?

Recomiendo que no se tenga tanto miedo para consultar con el médico, que se usen las teleconsultas, todo lo que haga falta para que el paciente no pierda contacto con el profesional. Esto es fundamental. Los médicos ya estamos bastante alertados de la situación, insistimos mucho sobre los elementos de cuidado. Las cosas se van a encauzar, pero desgraciadamente vamos a pagar un precio. Como regla general, hay que cuidarse con la sal, con la alimentación, tratar de hacer ejercicios aunque sea dentro de casa. Para los diabéticos e hipertensos, controlarse constantemente. Todo el autocuidado es necesario para bajar el riesgo.