El legislador Barroetaveña (FdT) cuestiona una excepción al Código de Planeamiento que beneficia al dueño de Edenor

Por Demián Verduga

Habían pasado sólo 7 días desde que el presidente Alberto Fernández había decretado el aislamiento social obligatorio por la pandemia de coronavirus. Ese 27 de marzo de 2020, la Dirección de Interpretación Urbanística de la Ciudad emitió la disposición 652/20. Y autorizó a la empresa Sociedad Argentina de Construcción y Desarrollo Estratégico (SACDE) a construir un edificio ocho metros más alto de lo que permite el Código de Planeamiento Urbano en la zona. La ubicación es estratégica: la manzana de Belgrano en la que se encuentra la coqueta confitería Selquet: las calles Mariscal Antonio José de Sucre, la avenida Presidente Figueroa Alcorta, la calle La Pampa y la calle Castañeda. La empresa SACDE es propiedad de Marcelo Midlin, el dueño de Edenor que en 2016 compró la empresa Iecsa de la familia Macri. Con esa excepción, el proyecto inmobiliario de Midlin sumó 14 mil metros cuadrados.

“Al valor de mercado en la zona, que ronda unos 4.000 dólares el metro cuadrado, son unos 60 millones de dólares más”, le dijo a Diario Z el legislador  del Frente de Todos Matías Barroetaveña.

El legislador Matías Barroetaveña afirma que desde que empezó la cuarentena hubo 600 excepciones para emprendimientos inmobiliarios.

Barroetaveña presentó en la Legislatura un pedido de informes para que el gobierno porteño explique los fundamentos de la excepción. “Podría decirse  que en realidad es una regla. Desde que comenzó el aislamiento ya otorgaron 600 excepciones para emprendimientos inmobiliarios”, dijo el legislador.

El pedido de informes describe con precisión el proceso. Midlin había comprado esos terrenos en 2017. Son los que están detrás y alrededor de la confitería Selquet. En ese momento el Código de Planeamiento Urbano permitía construir en esa zona hasta 10 metros de altura. Un año después, en diciembre de 2018, con los votos del oficialismo, la Legislatura aprobó el nuevo Código. Una de las modificaciones que se hicieron fue que en esa parte de Belgrano, en la que Midlin había comprado los terrenos,  se autorizaron construcciones de 20 metros.

A pesar de esta ventajosa modificación, en marzo de este año, la Dirección de Interpretación Urbanística, que como indica su nombre “interpreta” el Código, permitió ocho metros más. En rigor fueron siete, pero contados a partir de la cota para inundación, que es de 1,40 metros, desde la vereda el edificio tendrá 28,4.

El Observatorio por el Derecho a la Ciudad publicó un informe sobre el edificio que se construirá. “Es un proyecto con una altura de 28,4 metros de altura y 46.310 metros cuadrados (10 niveles con 3 subsuelos). Se realizará en la manzana número 120 de la Ciudad, ubicada entre calle Mariscal Antonio José de Sucre, la Avenida Presidente Figueroa Alcorta, la calle La Pampa y la calle Castañeda”.    

Imagen elaborada por el Observatorio del Derecho a la Ciudad basada en los planos del proyecto de la empresa de Midlin.

Barroetaveña destacó que “con una simple firma le agregaron 14 mil metros ”. El legislador sostuvo que este tipo de prácticas son las que explican “porqué el gobierno no quiere que seamos parte del Copua”.

El “Copua” es el Consejo de Plan Urbano Ambiental, que también tiene opinión y voto sobre este tipo de excepciones. Hace dos semanas, el oficialismo porteño dejó afuera del Consejo al Frente de Todos. La principal fuerza de la oposición en Capital no pudo incorporar ninguno de los 9 miembros de ese cuerpo que propone la Legislatura.   

De hecho, antes de la aprobación de la Dirección de Interpretación Urbanística, el Copua había dado su dictamen favorable para la excepción que le permitió sumar miles de metros cuadrados a Midlin.

“El gobierno de Larreta está utilizando la pandemia y la imposibilidad de participación ciudadana para avanzar en su modelo de negocios”, remató Barroetaveña.