La cantidad de camas de terapia intensiva y la sobrecarga del personal, en medio de la polémica

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Con la cuarentena formalmente flexibilizada, la atención se concentra todavía más en la capacidad de respuesta del sistema de salud, por el posible salto en los contagios.

El gobierno porteño consignó que la capacidad del sistema está colmada en un 70 por ciento, que no hay motivo de alarma, y que agregará 50 camas más.

El gobierno de la Ciudad asegura que aún hay resto y que no hay motivo de alarma, gracias a una fuerte inversión en equipamiento y personal que se hizo durante los primeros meses del aislamiento social y obligatorio. Además, el vicejefe de gobierno, Diego Santilli, comunicó que sumarán en los próximos días unas 50 camas más de terapia intensiva, que se sumarán a las 415 que oficialmente están registradas en el sistema.

Sin embargo, la Asamblea de Residentes y Concurrentes de CABA puso en duda los registros oficiales de disponibilidad de camas, en un informe preliminar que advierte que en realidad se contaría con sólo 275 camas en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI).

El gobierno cuenta como camas de UTI a las que tienen un respirador disponible, pero eso no es correcto, porque además se necesita personal especializado y otros equipamientos.”

Asamblea de Residentes y Concurrentes

Si esto es así, se estaría llegando a un 100 por ciento de la capacidad de las UTI, mientras crece la saturación por otro cuello de botella: la sobrecarga del personal de salud.

En sus últimos partes informativos, el gobierno porteño consignó que la capacidad del sistema está colmada en un 70%. El Ministerio de Salud informó que hay unos 280 pacientes con Covid-19 en terapia intensiva, junto a otros 92 pacientes con otras patologías. La suma, que varía día tras día por las altas, arroja en realidad una ocupación del 89%.

Lo ideal es tener un médico especialista en terapia intensiva pero en toda la Argentina hay sólo 1.800así que es casi imposible. Esa carencia es cubierta con especialidades afines, cardiólogos, clínicos, anestesistas.”

Dra Carina Balasini. Médica terapista del Hospital Pirovano.

“Por el momento no hay una situación de colapso, el sistema tiene camas libres. Pero bueno, uno mira los números de meses atrás y los números hoy son diferentes. También es cierto que hoy tenemos más camas”, dijo a Diario Z Carina Balasini, médica terapista del Hospital Pirovano e integrante de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva.

Según el relevamiento de la Asamblea de Residentes y Concurrentes, el gobierno ha incurrido en una serie de “trucos” estadísticos para mostrar una ampliación del sistema. En principio, explica Rocío Rodríguez, profesional del Hospital Ferrer, no todos los hospitales de la Ciudad atienden pacientes con Covid-19, sino que toda la demanda es absorbida por 17 de los 34 establecimientos de salud.

Rodríguez puso en tela de juicio la incorporación de 300 camas en las UTI, ya que “algunos hospitales convirtieron toda su UTI para atención de Covid, perdiendo la posibilidad de atender pacientes no Covid”. “Por otro lado, el gobierno cuenta como cama de UTI la posibilidad de ventilar (es decir, tener un respirador disponible), pero eso no es correcto, porque la internación en UTI requiere de cuidados intensivos de personal especializado y otros equipamientos. Esto sucede en los hospitales Ramos Mejía, el Ferrer y el Argerich”, amplió.

“No todos los hospitales de la Ciudad atienden pacientes con Covid-19, sino que toda la demanda es absorbida por 17 de los 34 establecimientos de salud.”

Dra. Rocío Rodríguez. Residente del Hospital Ferrer.

“El principal límite es el recurso humano”

“La ‘opción’ es convertir camas de sala con un respirador en UTI es a costa de sobrecargar al personal. El principal límite que tienen es de recurso humano”, advirtió la médica Rocío Rodrigo.

Balasini consideró que la información brindada por la Asamblea es “parcialmente correcta”. “Lo ideal es tener un médico especialista en terapia intensiva pero en toda la Argentina hay sólo 1.800… así que es casi imposible”, señaló. Esa carencia es cubierta con especialidades afines, familiarizadas con el uso de respiradores: cardiólogos, clínicos, anestesistas. “Ellos hacen guardias en terapia intensiva”, indicó Balasini, quien además aseguró que desde el comienzo de la pandemia se están llevando a cabo cursos de formación y perfeccionamiento en la materia.

Yo no creo que falten camas, se están atendiendo todas las patologías. Hay hospitales rojos que están más saturados, pero también hay amarillos y verdes. Esto es muy dinámico.”

Dra Carina Balasini. Médica terapista del Hospital Pirovano.

La crítica de Rodríguez está centrada en que el gobierno toma “camas de terapia intermedia y las cuenta como UTI. Y el recurso humano es finito porque todo el mundo tiene dos o tres trabajos en simultáneo”. Balasini aclaró que, aun así, cada cama de paciente ventilado tiene un “respirador con un monitor multiparamétrico, bombas de infusión y un equipo de salud a disposición: médico y enfermeros. Tenemos que colaborar entre todos los servicios para poder darle una respuesta a los pacientes. Es así en todos lados. Esperemos no colapsar”.

El recurso humano es finito porque todo el mundo tiene dos o tres trabajos en simultáneo.”

Dra. Rocío Rodríguez.

Yo no creo que falten camas, se están atendiendo todas las patologías. Hay hospitales rojos que están más saturados, pero también hay amarillos y verdes. Esto es muy dinámico”, agregó Balasini. “Como médica, me queda la duda de si está bien que se libere ahora. Entiendo que hay especialistas que se dedican a evaluar esto. Lo cierto es que en la calle no se veía un cumplimiento de la cuarentena. Hay comportamientos que se van a mantener, algunas cosas hemos aprendido y son las importantes. La gente se va a controlar. Esperemos que esto resulte”, cerró.