Florencia Cahn: “No le habíamos visto la peor cara al virus y se subestimó el daño que puede provocar”

Por Demián Verduga

Florencia Cahn es subdirectora médica de Centro Médico Huésped y presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE). Es miembro del comité de expertos que se sientan con el presidente Alberto Fernández para recomendar cómo seguir transitando la pandemia de coronavirus. En el momento en que el promedio de casos diarios de Covid19 supera los 5.000 a nivel nacional, la científica pone el acento en la conducta individual. “Era esperable este incremento de positivos a medida que circula más gente”, dijo en esta entrevista con Diario Z.

“A eso se suma que gran parte de la población está cansada y ha relajado las medidas de prevención -agregó-. Me parece que hasta ahora no le habíamos visto la peor cara al virus, como sí ocurrió en otros países. Y se está subestimando la capacidad de daño que tiene. Eso provoca una relajación en muchas personas que se traduce en aumento de casos”.

La decisión política de flexibilizar la cuarentena, ¿fue acertada?

La peor cuarentena es la que no se cumple. Más allá de cómo se llame la fase en la que estamos, hay un tema que tiene que ver con la responsabilidad individual. En Argentina tenemos situaciones epidemiológicas muy diversas en distintos lugares del país. Y cada uno, en el lugar que vive, debe estar al tanto de las medidas que se están tomando y en base eso ver cuáles son las medidas que uno debe cumplir. Insisto con que me parece que se subestima el virus porque no le vimos la peor cara. Entonces hay reuniones clandestinas, por ejemplo.  Eso trae los brotes y luego la transmisión comunitaria.  

Lo que usted dice es que hay una subestimación social.

Exacto. Hay una baja percepción del riesgo. A nivel estatal, el objetivo siempre fue poder brindarle a quien lo necesite la atención sanitaria. En la población se ha instalado también una cuestión política complicada. Parece que el que cumple con la cuarentena es oficialista. Esto es falso porque el Gobierno de la Ciudad, que es de de otro signo, impulsó medidas similares.

Una de las críticas más habituales es que la cuarentena fue muy estricta cuando había pocos casos. Y que ahora la población ya no tiene energía para un aislamiento riguroso.  

Me parece que era muy necesario fortalecer el sistema de salud. Estaba muy debilitado. Si no se hacía una cuarentena temprana, el fortalecimiento no se hubiera podido llevar adelante. Estaríamos en una situación peor de la que estamos. Este es un virus nuevo. No hay vacuna. No hay tratamiento. El distanciamiento es la única medida que tenemos para prevenir la trasmisión.

Dentro de esta situación, ¿la baja letalidad sería un aliciente?

Son todos datos que coexisten. La letalidad en el país es menor al 2 por ciento y el promedio en el continente americano es del 4 por ciento. Esto en parte se debe a la búsqueda activa con el Detectar, que permite encontrar rápidamente casos, diagnosticarlos y aislarlos. Por otra parte estamos ante un aumento del número de casos, del número de fallecidos, y de la ocupación de camas de terapia intensiva. Hay muchos centros privados de la Ciudad que están al 100 por ciento. No tenemos que dejar de cuidarnos, ni aflojar con las medidas de prevención.

¿Se corre el riesgo de que se decida endurecer el aislamiento y la población no lo acompañe?  

Lo importante es que las medidas que están, incluso ahora, se cumplan. Porque, si no, no sirve. Mientras más cumplamos  de modo voluntario las medidas de prevención, menos necesidad habrá de endurecer y de aumentar el control por parte del Estado.