Vuelven a atender las peluquerías y los psicólogos

Sin revistas de chimentos ni café de cortesía ni la típica caramelera de menta, pero con mucha expectativa, las peluquerías porteñas abrirán sus puertas a partir de este miércoles, después de cuatro meses de estar cerradas.

También volverán a atender los psicólogos, psicopedagogos, terapistas ocupacionales, kinesiólogos que trabajan con trastornos del neurodesarrollo y para la tercera edad y fonoaudiólogos que trabajan con trastorno del espectro autista (TEA).

El retorno de las tijeras y el color

Se calcula que en AMBA, antes de la pandemia, había 15 mil peluquerías en las que trabajaban 8 mil peluqueros.Los salones de belleza tendrán un nuevo escenario y una nueva dinámica: turno programado para evitar aglomeraciones, alfombras sanitizantes, un protector plástico para los objetos personales, pulverizadores de alcohol y una declaración jurada para poder atenderse y que certifique la ausencia de síntomas durante quince días.

Con cierta ansiedad, los peluqueros advierten que esta metodología de trabajo ya está aplicándose en las localidades que se encuentran en una fase más avanzada. Y se muestran conformes con los resultados. En Rosario, por ejemplo, los salones de belleza llevan abiertos más de 70 días y no hay ningún contagio que se pueda rastrear con ese origen ni hubo ningún peluquero que haya contagiado a un cliente.

Se calcula que en AMBA, antes de la pandemia, había 15 mil peluquerías en las que trabajaban 8 mil peluqueros. Fueron muchos los locales que no resistieron y tuvieron que cerrar, por lo cual el número actual es aún incierto.

 Más allá de las reformas y los cambios en las rutinas -algo que en verdad excede a la actividad de cortar el pelo porque ya nada será como antes- uno de los grandes problemas que enfrenta la actividad es que alrededor del 40% de los empleados de los salones de belleza y esteticistas vive en el Conurbano, y no van a poder usar el transporte público para llegar a la ciudad.