“Me parece que vamos a tener más de una vacuna contra el Covid”, dice Florencia Cahn

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

La palabra “vacuna” carga hoy con la ilusión de que todo vuelva a la normalidad o, al menos, a cierta y relativa normalidad. Cientos de ensayos clínicos alrededor del mundo de institutos científicos, universidades y laboratorios se disputan el hallazgo que festejará toda la humanidad. Sin embargo, los especialistas remarcan una y otra vez que todo anuncio, como el realizado por Rusia, donde aseguran haber obtenido una vacuna y harán un ensayo masivo de vacunación, debe ser tomado con cautela y mesura. Y que todo indica que deberemos convivir con las medidas de prevención, distanciamiento y tapaboca, hasta el año que viene.

Los ojos están puestos hoy en tres o cuatro desarrollos internacionales, cuyos estudios están en Fase 3. ¿Qué significa esto? La Fase 3 es la parte de ensayo clínico, es decir, la vacuna está desarrollada y logró generar anticuerpos, aunque debe sortear una etapa clave: la prueba en personas. Los ensayos clínicos se realizan con voluntarios, que aceptan participar del estudio. Es acto altruista, no cobran por participar. Se trata de ensayos aleatorios, doble ciego, donde una parte recibe la vacuna y la otra, placebo.

Así será el estudio que llevará a cabo el laboratorio Pzifer en la Argentina, para el que se anotaron unas 20 mil personas. Finalmente participarán 4 mil: recibirán dos dosis, separadas por 21 días, con un seguimiento de dos años. Las personas que van a participar tienen entre 18 y 85 años, tienen que ser sanos o con una enfermedad de base controlada.

“El seguimiento clínico a dos años no significa que la vacuna no vaya a estar disponible antes”, aclara a Diario Z Florencia Cahn, subdirectora médica de Centro Médico Huésped y presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE).  “Siempre digo que hay que tomar con mucha cautela estos datos porque hasta no tener los resultados y hasta no saber si efectivamente la vacuna sirve, hay que manejarse con cuidado porque es un tema sensible para la población”, agrega.

Todas las investigaciones que están en Fase 3 muestran resultados que generan expectativas. “La vacuna de Pzifer, que se va a probar acá, comenzó con los estudios de Fase 3 en abril, en Alemania, y en mayo, en Estados Unidos. La vacuna de Moderna y Oxford, también están en Fase 3. Y hay muchísimas más en fases anteriores, que seguramente lleguen a desarrollarse. Me parece que vamos a tener más de una vacuna contra Covid y eso siempre es una buena noticia”, apunta Cahn. 

Sin embargo, los especialistas remarcan que estamos frente a un panorama totalmente incierto, que demanda desarrollos novedosos sobre los que hay menos experiencia disponible. “La realidad es que los resultados preliminares son buenos y demuestran que las vacunas servirían para generar los anticuerpos; con los resultados finales de la Fase 3 vamos a tener más claro el panorama”, enfatiza la presidente la SAVE.

¿Cuándo estarán esos esperados resultados? “Van a estar en unos meses, quizá hacia fin de año. De ahí, a poder producir la vacuna a gran escala, va a pasar un tiempo”, advierte. Y añade: “Acá en Argentina, la vacuna no va a estar disponible hasta el año que viene. En base a las dosis disponibles, habrá una campaña con la prioridad en los que tienen más riesgos de morir por Covid”.

Sobre el anuncio de Rusia que generó revuelo internacional, Cahn fue tajante: “Rusia no es muy amiga de brindar información, no tenemos los estudios científicos, ni preliminares. Es bastante polémico”.

En una meseta, pero alta

Desde que la cuarentena obligatoria comenzó a perder eficacia, el ritmo de contagios aumentó drásticamente. Ahora parece haberse estabilizado. Sin embargo, las autoridades sanitarias miran con preocupación dos aspectos. El primero, que la meseta de casos se consolidó con un número promedio (5.300 nuevos contagios por día) demasiado elevado. “Me preocupa mucho que no tengamos la capacidad de diagnosticar y hacer la búsqueda de los contactos de todas las personas que dan positivo”, dijo a Diario Z Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI). El segundo aspecto es que, si bien el AMBA sigue siendo el foco principal, se produjeron numerosos brotes en el interior, donde la situación parecía más controlada.

“Es preocupante porque nos marca que no te podés relajar con este virus”, dice Cahn.

La presidenta de la SAVE considera que se le “perdió el respeto al virus, la gente lo subestima, sobre todo la gente joven, que cree que esto es una gripecita y nada más”.

“Entonces no se respetan las medidas de prevención, sobre todo las distancias. Y las medidas de prevención son fundamentales porque es un virus nuevo, que se transmite fácilmente de persona a persona, del cual no hay vacuna ni tratamiento. La única que queda, aunque nos pese a todos, es esto”, indica.

Para Cahn probablemente “convivamos con esta situación, hasta que esté la vacuna”. 

En este contexto, Sued apeló a la responsabilidad individual: “En lo inmediato, hay que seguir pidiéndole a la gente que salga lo menos posible, que se mantenga a dos metros de distancia, que no se saque el tapaboca”. Y añadió: “Hay margen para hacerlo, necesitamos cumplir con esas pautas: cada uno de nosotros tiene que cumplir con la prevención, cuando vamos al súper, mantener distancia en la cola, tratar de no hablar con personas que no se conoce o con las que no convive, o hacerlo a dos metros de distancia, y lavarse las manos cada vez que ingresamos a casa”.