El gobierno nacional recuerda que el dióxido de cloro es peligroso para la salud

Un niño de 5 años murió ayer sábado en el Hospital de la localidad de Plottier, Neuquén, tras ingresar a la guardia médica con un cuadro cardio-respiratorio. El día anterior sus padres le habían dado dióxido de cloro, con la falsa idea de que les serviría para “prevenir el coronavirus“.

El caso volvió a encender la polémica suscitada días atrás, cuando la conductora televisiva Viviana Canosa, frente a las cámaras, bebió de una botella plástica líquido que dijo que contenía dióxido de cloro. Canosa dijo que era un antídoto contra el coronavirus.

El Ministerio de Salud de la Nación recordó que “la utilización de dióxido de cloro para el tratamiento de COVID-19 u otras enfermedades, no cuenta con estudios que demuestren su eficacia y no posee autorización alguna por parte del Ministerio para su comercialización y uso”.

La ingesta de dióxido de cloro puede causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones que pueden incluir graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales.

Por otra parte, en caso de síntomas compatibles con el COVID-19 no debe automedicarse y tiene que comunicarlo al sistema sanitario de su respectiva localidad para su correcta atención.