El 20 por ciento del personal hospitalario ya tuvo Covid-19 y eso deteriora la calidad de atención en las UTI

Por Demián Verduga

Un cuello de botella en los recursos humanos. Hace varias semanas que esa es la situación del sistema de salud pública de la Ciudad de Buenos Aires.  Y sigue complicándose. Los trabajadores ya habían denunciado que se contabilizaban “respiradores como camas de terapia intensiva”. Ahora insisten con que aunque estén las camas no pueden utilizarse porque el personal para hacerlas funcionar no está. Se suma que cada vez que un trabajador sanitario se infecta de Covid hay por lo menos 3 o 4 que deben aislarse por haber sido contacto estrecho.

“El tema no es solo los que se infectan sino lo que genera cada uno que se contagia”, insistió ante la consulta de Diario Z Rodolfo Arrechea, delegado del Hospital Rivadavia y Coordinador Nacional de Salud de ATE. “El gobierno no contabiliza a los que dejan de trabajar hasta que terminan el aislamiento”.

Los trabajadores del sistema de salud son 37.000 y hay por lo menos 7.411 infectados desde el principio de la pandemia.

La falta de recursos humanos se produce también por la prolongación de las internaciones. “Un enfermo de Covid utiliza la cama de terapia intensiva, en promedio, 20 días -dijo Arrechea-. Esto hace que todo se agrave”.

Según los datos del sindicato, en la Ciudad trabajan unas 37 mil personas en todo el sistema público de salud. Sobre ese número, los datos oficiales del pasado jueves 20 de agosto informaron un acumulado de infectados de 7.411. Es decir que alrededor del 20% del personal sanitario se infectó desde el inicio de la pandemia.

“En los hospitales donde todavía se pueden atender las camas de terapia como corresponde, muere menos gente que en los otros.”

Claudio figueroa, hospital tornú

“A nosotros la situación no se nos desborda porque no estamos usando todas las camas que hay. Sino sería imposible”, le dijo a este medio Agustina Giménez. Ella es kinesióloga en el Hospital María Ferrer, especializado en recuperación respiratoria. El Ferrer es un establecimiento chico. Tiene 7 camas de terapia intensiva y 18 de intermedia. A raíz de las crisis del Covid, esas plazas fueron equipadas para poder usarse con respiración asistida. “Si se llenaran todas las camas no daríamos abasto. Por ejemplo: la recomendación es que haya un kinesiólogo cada cuatro camas de terapia. Nosotros somos 3 en total. Es decir que podríamos cubrir, hablando sólo de esta especialidad, 12 plazas, y no las 25 que hay”.    

“Las camas de UTI que cuenta el gobierno tienen el equipamiento tecnológico pero le falta la tríada del personal: las enfermeras, el médico intensivista y kinesiología.”   

agustina gimenez, hospital ferrer

La especialista destacó que el relevamiento de 450 UTI del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta tiene que ver con el equipamiento tecnológico. “Le falta la tríada del personal: las enfermeras, el médico intensivista y kinesiología”.   

Uno de los cambios que trajo esta situación es que se modificó el protocolo. Desde finales de julio, los trabajadores de la salud que hayan sido contacto estrecho con un infectado de Covid no hacen 14 días de aislamiento sino 10.  

Claudio Figueroa es delegado del Hospital Tornú. Destacó que dentro de esa tríada, a la que se refirió antes su colega, uno de los puntos más complejos es enfermería. “El fin de semana estuve en la guardia. Había 16 camas de terapia intensiva ocupadas y sólo dos enfermeras. La recomendación es una enfermera cada dos. Es decir que en ese momento debería haber habido cuatro veces más personal”.

Esta puede ser una de las razones que explique, por ejemplo, porqué los tres trabajadores que hasta ahora murieron en el Hospital Durand eran del área de enfermería. Son, además, los que menos ganan porque el gobierno porteño no los reconoce como profesionales. Esto les reduce el salario en al menos un 30 por ciento.   

“Sería interesante -agregó Figueroa- que el Ministerio de Salud publicara la diferencia de mortalidad que hay entre los distintos hospitales. Porque en  los que todavía se pueden atender las camas de terapia como corresponde muere menos gente que en los otros”.