Cruces entre el oficialismo y la oposición por la aglomeración en los bares porteños

Las imágenes recorrieron las redes sociales y los canales de TV. Se veía a cientos de jóvenes amuchados en las veredas delante de los bares. Hay barrios en los que abundan este tipo de locales y tienen zonas en los que están uno junto al otro o hay varios por cuadra. Es lo que ocurre en Palermo o San Telmo. Fue donde más aglomeraciones hubo. Pasado el primer fin de semana en el que se habilitó a estos negocios la posibilidad de vender en las veredas, los cruces políticos por el resultado se dispararon.

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, reconoció en su habitual conferencia de prensa matinal que “lo que pasó el primer día no fue bueno”. “La gente estaba sin barbijo y a menos de metro y medio de distancia”, destacó Quirós.

El funcionario, sin embargo, defendió la decisión del gobierno al que pertenece.  “Se entiende que haya gente que tenga necesidad de salir, pero necesitamos hacerlo como corresponde”. El ministro destacó que “estos encuentros estaban ocurriendo”. Y, según él, por eso el gobierno capitalino optó por “llevarlos a un lugar abierto, mucho más seguro” que permite que “estén a la vista”.

“Es inadmisible que el Gobierno de la Ciudad no pueda controlar los protocolos que ellos mismos presentaron para autorizar las aperturas”

Cluadia Neira, legisladora porteña del FDT.

La reacción de la oposición frente a lo ocurrido también llegó hoy. Las críticas al ejecutivo de Horacio Rodríguez Larreta se centraron en la falta de control. La presidenta de la Comisión de Espacio Público de la Legislatura porteña, Claudia Neira, (Frente de Todos) dijo: “Es inadmisible que el Gobierno de la Ciudad no pueda ejercer el control de los protocolos que ellos mismos presentaron ante autoridades nacionales para lograr los permisos de apertura”. Para la legisladora, las situaciones del fin de semana demostraron que “es necesario regular cómo deben llevarse a cabo las reuniones de hasta 10 personas”.

“Hemos presentado toda una serie de iniciativas en ese sentido-agregó Neira-.  Incluso hemos pedido intervenciones para que los adolescentes se puedan reunir manteniendo todos los cuidados. Pero desde la Ciudad aún no se ha puesto una mirada específica sobre cómo acompañar a los jóvenes en la salida paulatina del aislamiento. Y muchos de ellos terminan agolpados en las zonas de los bares”.

“Siempre hay incumplimiento. Por eso vamos a reforzar los controles”

Diego Santilli, vicejefe de gobierno de la Ciudad.

En relación a la propuesta del Ejecutivo capitalino, de impulsar la apertura de 4200 locales gastronómicos más, que no cuentan con permisos de uso de las veredas, Neira aseguró:  “Hablamos de cara a la gente. Explicamos los riesgos que existen ante cada apertura y reapertura que se pretende hacer”. “Lo que no puede suceder es que un sector tan afectado como el gastronómico tenga que volver atrás por la ausencia de controles del gobierno porteño”, concluyó.

El “desmadre” de viernes y sábado pasados tuvo algunas consecuencias. La Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad informó-el domingo 6 de septiembre- que había realizado nueve clausuras “por mesas y sillas en las veredas fuera del horario permitido”, que era sólo hasta las 24. Y una más “por vender bebidas alcohólicas después de las 20 horas”. También destacó que se habían hecho otros dos cierres por fiestas en el interior de los locales, una actividad que está “totalmente prohibida”.

Al respecto, el vicejefe de gobierno, Diego Santilli, declaró: “Nosotros tenemos que controlar si hay incumplimientos, siempre hay. Por eso vamos a reforzar los controles”.