Denuncian que el gobierno porteño no pudo justificar en que utilizó 800 millones que eran para alimentos

Un amparo presentado por las legisladoras porteñas Myriam Bregman y Alejandrina Barry (FIT) obtuvo respuesta y destapó la olla. El presupuesto ejecutado hasta agosto por el gobierno porteño para comedores escolares de la Ciudad tiene un “hueco” de 800 millones de pesos. Sobre un total de 3.531.129.891, el ejecutivo de la Capital sólo pudo justificar 2.672.125.540, según informó página 12.

Otro diputado porteño que sigue el tema es Santiago Roberto, del Frente de Todos. En el mes de junio presentó un proyecto para que se audite el valor de la bolsones escolares porque, según él, tienen sobreprecios.

Ahora Roberto indicó además que las canastas que entrega el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta no cumplen con los requisitos nutricionales. “Luego de la respuesta que el Gobierno realizó casi tres meses después de recibir el amparo, nos enteramos que pagaban 1400 pesos por cada bolsón quincenal. Yo fui al supermercado de cercanía al que voy habitualmente y por los mismos alimentos que trae el bolsón –incluso algunos de primeras marcas que claramente esos bolsones no tienen– pagué 653 pesos. Es decir, menos de la mitad. De ese modo podemos saber que hay un 115 por ciento de sobreprecio”, explicó Roberto.

Lo mismo fue afirmado desde el entorno de Bregman en relación al precio de la canasta, según consigna Página 12. “Basta con ir a un comercio de barrio para verificar que los precios de los alimentos que compra el gobierno porteño están inflados”.

Por su parte, el secretario general adjunto de UTE, Eduardo López, siguió la misma línea. Aseguró que “las canastas no solo son un desastre nutricionalmente sino que tienen sobreprecios”. Y agregó que el Ejecutivo de la Ciudad “les paga a las empresas por entregar 100 canastas, pero a las escuelas les llegan 50. Por la pandemia no van todos los chicos a buscarlas. Se quedan con la plata de las 100, pero entregan la mitad o incluso menos”.

En cuanto al procedimiento que utilizan las empresas para lograr esto, López indicó: “Van a la escuela, le preguntan a la directora cuántos chicos fueron a buscar la canasta el mes pasado y en base a eso van recortando”.