En medio de la polémica por las aperturas, la Ciudad informó que ya funcionan “nuevas áreas peatonales”

A pesar de la polémica que generó la reapertura de las mesas de los bares en las veredas el fin de semana pasado, el Gobierno de la Ciudad informó que ya están funcionando las áreas peatonales transitorias. De las 15 que habrá en total, las que se habilitaron hasta ahora son las de las zonas de casco histórico, Caballito y Devoto.

Estas cuadras son parte del plan de nuevas aperturas. Tienen demarcaciones que indican las distancias recomendadas en el marco de la pandemia de coronavirus. El objetivo es que haya una de estas áreas por comuna. Y tendrán corte total de la calle los viernes, sábado y domingos.

“El espacio público está siendo reconfigurado para garantizar el distanciamiento social y los protocolos de higiene. Son esenciales para prevenir futuros contagios y asegurar un acceso igualitario y seguro para todos los vecinos. Están marcadas especialmente para que los vecinos puedan caminar al aire libre”, explica el comunicado el ejecutivo capitalino.

“Este fin de semana empezamos con tres zonas: Devoto, Caballito y en San Telmo. Vamos a ir evaluando cómo funciona para poder seguir avanzando progresivamente los próximos fines de semana”, declaró la ministra de Espacio Público e Higiene Urbana Clara Muzzio.

Algunas de las áreas peatonales de cada barrio son cuadras que ya tienen un funcionamiento de este tipo. Por ejemplo,: en la zona del Abasto es el pasaje Carlos Gardel.   

Las reaperturas iniciadas por la Ciudad han disparado fuertes crítica de la oposición. El eje de los cuestionamientos ha sido la “falta de control”, especialmente luego de las aglomeraciones que se vieron el fin de semana pasado en las veredas de los bares.

La presidenta de la Comisión de Espacio Público de la Legislatura porteña, Claudia Neira, (Frente de Todos) declaró: “Es inadmisible que el Gobierno de la Ciudad no pueda ejercer el control de los protocolos que ellos mismos presentaron ante autoridades nacionales para lograr los permisos de apertura”. Para Neira, las situaciones del fin de semana demostraron que “es necesario regular cómo deben llevarse a cabo las reuniones de hasta 10 personas”.