Día del Chocolate: consejos sobre cómo consumir el dulce que calma la angustia y no descuidarse

El próximo lunes 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate. La fecha fue elegida por el nacimiento del escritor Roald Dahl, autor de “Charlie y la Fábrica de Chocolate”.
Según la nutricionista Agustina Murcho, que escribió una columna en la agencia Télam, el chocolate es uno de los dulces más consumidos en el mundo. Argentina es el país que más lo consume Latinoamérica “con casi tres kilos al año promedio”.

“Su ingesta se realiza meramente por placer y no por hambre real. Esto podría llevarnos a un atracón. Es por eso que su consumo debe ser moderado eligiendo un chocolate con mayor porcentaje de cacao”.

La especialista dio una serie de ítems sobre las ventajas y también sobre los cuidados que hay que tener.

El lado bueno

  • Es beneficioso para el corazón. Disminuye el riesgo de sufrir fibrilación auricular y arritmia, según un estudio realizado por la Universidad de Harvard.
  • Alivia el estrés y mejora el humor. Genera un aumento de la dopamina, conocida como la ‘hormona de la felicidad’, ayudando a brindar un bienestar emocional.
  • Contiene antioxidantes y ácidos grasos mono instaurados que protegen a nuestras células del daño causado por los radicales libres, moléculas consideradas como responsables del envejecimiento y de muchas enfermedades.
  • Disminuye el riesgo de accidente cerebrovascular.
  • Comer una porción moderada de chocolate al día mejorará el flujo de sangre que llega a nuestro cerebro. Mejorará el flujo sanguíneo de nuestras retinas y como consecuencia nuestra visión.

La nutricionista se refirió puntalmente a la situación de aislamiento social por la pandemia de Covid-19. “Estando en casa y en un contexto estresante el hambre emocional suele ser más recurrente”. Y destacó que en estos casos y “ante la necesidad de ingerir un chocolate o un alimento similar no hay privarse de aquello que genera placer”.

“Esto, muchas veces, nos causa angustia-agregó Murcho-. Ocurre muchas veces cuando la persona quiere comer sano y se angustia cuando ingiere otro tipo de alimento”. “Hay que tratar también de calmar la emoción haciendo algo que nos despeje y que no sea comiendo. Lo recomendable es lograr un hábito de comida sana y evitar realizar dietas estrictas que puedan devenir en trastornos alimenticios, sin la necesidad de eliminar ningún alimento de nuestra vida”.