Larreta interviene la cooperadora del Colegio Álavarez Thomas que acaba de ganarle un juicio

El Gobierno de la Ciudad decidió intervenir la cooperadora del colegio Álvarez Thomas. La comunidad educativa de la institución realizó este miércoles 23 de septiembre un ruidazo contra la medida.

La acusación formal fue el supuesto “incumplimiento sistemático de las normas contables”. Sin embargo, los padres y docentes aseguran que se trata de una “excusa”. Que en realidad busca tomar revancha porque la asociación le ganó al ejecutivo porteño un litigio judicial originado por el uso del natatorio de la institución.

La cooperadora del establecimiento ubicado sobre la calle Terrada esquina con Nueva York, en Agronomía, hace casi 50 años construyó un natatorio techado para los alumnos. Tiene además un comedor para los 800 estudiantes que hacen doble jornada. El origen del conflicto, según la comunidad, es que la cooperadora autogestiona ambas cosas. Eso, según padres y docentes, deja afuera a las empresas con las que el gobierno porteño terceriza estos servicios.        

Fuentes del Ministerio de Educación de CABA remarcaron a la agencia Télam que la intervención se debió a que “en junio de 2020 se realizó un análisis interno en el que se observó incumplimiento sistemático de las normas contables dentro de la ley marco de Asociaciones Cooperadoras”. Señalaron que hay “un fondo común de inversión de 24.487.031 pesos”. Y que esto iría “en contra del espíritu de una asociación cooperadora en el marco de la ordenanza mencionada”.

La respuesta de los padres y docentes llegó a través de un comunicado. Allí se afirmó que el superávit de 24 millones de pesos es “producto de una gestión impecable que tiene todo el respaldo de la comunidad educativa”. “Gracias al trabajo de los cooperadores se ha puesto en pie una de las escuelas con mejores condiciones de infraestructura de la Ciudad de Buenos Aires. Se destaca por tener un natatorio propio y un comedor autogestionado que brinda alimentación de calidad a los 800 alumnos que asisten en doble jornada “, señaló el documento.

El escrito de la comunidad recordó que “la pileta fue creada en 1971 con autorización de la entonces Municipalidad de Buenos Aires. Pero con fondos de los padres y con préstamos en los que hipotecaron sus propias casas”.

En 2017, el alcalde porteño reformuló el plan de natación para las escuelas públicas. Esto produjo una serie de cruces con la cooperadora del Álvarez, entre otras cosas porque impidió que los niños de sala de 4 puedan tomar clases.

 “La cooperadora judicializó la medida. Hace pocas semanas el juzgado número 10 dictó un fallo en contra del gobierno y ordenó restablecer el derecho a aprender a nadar a estos niños”, remarcó el escrito.  

Las familias y maestros destacaron también que “hacen responsable” al gobierno local “por cualquier decisión que se tome durante la intervención”. “Y que afecte el funcionamiento del natatorio, el comedor o los fondos que con tanto esfuerzo la comunidad de la escuela ha reunido y administrado en favor de los intereses de los niños y niñas”.