Los enfermeros se preparan para la jornada de protesta del 1 de octubre: “Queremos que se vea lo que nos pasa”

Por Demián Verduga

La imagen se viralizó primero en las redes sociales. Un grupo de trabajadores de enfermería (la mayoría mujeres) se manifestaba delante de la puerta de madera maciza y tallada de la Legislatura porteña que da a la calle Perú. De golpe irrumpió una columna de agentes de la Policía de la Ciudad. Levantaban sus escudos de plástico y empuñaban sus cachiporras. Se pusieron delante de las enfermeras. Comenzaron los cánticos, los forcejeos. Y luego una represión que duró varios minutos. Hubo tres enfermeras que salieron con heridas en la cabeza y el cuerpo. Fue la gota que rebalsó el vaso. Ese mismo día -el pasado 21 de septiembre- las autoconvocadas pidieron un paro nacional. Se realizará el próximo jueves 1 de octubre.  

“A nosotros nos parece que viene fuerte. Es una convocatoria de abajo hacia arriba, pero creemos que puede tener una adhesión importante”, le dijo a Diario Z Rodolfo Arrechea, delegado del Hospital Rivadavia y coordinador del Área de Salud de ATE.

Un repaso por el fondo de la cuestión. En la Ciudad de Buenos Aires hay 40 mil trabajadores en el área de salud pública. Sobre ese total un 25% se desempeña en enfermería. El ingreso promedio es de 36 mil pesos. Uno de los motivos por los que cobran esa suma tan por debajo de la canasta básica es que no se los reconoce como profesionales. Esto les reduce un 30% los salarios. El reclamo de las autoconvocadas el pasado 21 de septiembre era por el reconocimiento profesional.

“Además del repudio a la represión el paro vuelve a pedir por el reconocimiento profesional y una recomposición de los ingresos para todo el personal”, remarcó Arrechea.

Al ser consultado por el porcentaje o la cifra de aumento que se va a proponer, el dirigente gremial respondió: “Es algo que se está elaborando. No quiero adelantarme”.

Laura es enfermera del Hospital Rivadavia. Su percepción fue similar a la del referente gremial. “Viene fuerte la convocatoria”, dijo. Luego contó que las autoridades de los hospitales públicos “comenzaron con medidas para tratar de boicotear el paro”. “Ya está el rumor de que van a aplicar sanciones, además de ofrecer francos compensatorios y otras cosas para los que vayan a trabajar”.

Laura  tiene título de grado y cobra 39 mil pesos en total. Explicó que este conflicto se arrastra desde finales del 2018. Exactamente el 5 de noviembre la Legislatura capitalina le dio fuerza de ley a la resolución 6035 de Horacio Rodríguez Larreta. La norma regula las relaciones “de empleo público profesional” en el área de Salud. Enfermería quedó afuera de esa normativa. “Ahí está el germen de este conflicto”, dijo Laura.

Y agregó que la demanda actual es para que se reconozca a “todos y no sólo a los que tenemos título de licenciatura”. “Durante estos meses de la pandemia hubo enfermeros que ayudaron a los pacientes en momento críticos incluso medicando. Ahí nadie se opuso a que hicieran tareas que no tienen que ver con su título”.

Marina también es enfermera. Trabaja en la clínica Ramón Sarda. Estuvo en la manifestación que fue reprimida. “No sé cuánto será el nivel de adhesión al paro, pero creo que sí será una jornada de protesta y que hará visible todo lo que nos pasa”, le dijo a este medio.  

Marina puso el acento en la movilización. “A las 11 en el Congreso Nacional y a las 13 en la Legislatura porteña”. “Hay hospitales que no van a parar pero sí van a realizar una jornada de protesta en sus instituciones. Lo que más nos importa que haya muchas expresiones y que se vea lo que nos pasa”, remató.