Comenzó el debate por el cannabis medicinal en la Legislatura porteña

La Comisión de Salud de la Legislatura porteña comenzó este lunes a debatir una regulación al uso del cannabis medicinal con fines terapéuticos, que contempla la adhesión de la Ciudad a la ley nacional y la autorización del “autocultivo” para personas con enfermedades como la epilepsia refractaria, esclerosis múltiple y autismo, entre otras.

En rigor, la intención de los legisladores apunta a que la Ciudad de Buenos Aires cuente con un marco normativo que regule el uso para el tratamiento de determinadas patologías que afectan la calidad de vida de quienes las padecen.

En ese marco, comenzaron con el tratamiento parlamentario de dos expedientes, uno de los cuales fue presentado por la diputada del Frente de Todos María Rosa Muiños, que promueve la adhesión del distrito a la Ley 23.750, sancionada en 2017, la cual regula la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados.

También, el proyecto del legislador de UCR-Evolución Leandro Halperin que propone “un acceso informado y seguro como recurso terapéutico, la investigación, el uso científico y la producción pública del cannabis y sus derivados, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud”.

Entre los expositores estuvieron Valeria Salech, presidenta de Mamá Cultiva; Carlos Damín, jefe de Toxicología del Hospital Fernández; Adrián Gindín, secretario de Tecnología Educativa de la Facultad de Medicina de la UBA; Rosana Sapia, de la Asociación Jardín del Unicornio y Carlos Magdalena, jefe de Neurofisiología y Epilepsia del Hospital Gutiérrez.

Para Halperin, “la Legislatura puede hacer historia” si “tiene la voluntad de llegar a acuerdos transversales y amplios y encontrar los denominadores comunes” en el debate en torno al cannabis medicinal; al tiempo que la diputada del Frente de Todos Claudia Neira sostuvo que “tenemos que lograr un proyecto que resuelva las situaciones que hasta ahora han quedado pendientes”.

En coincidencia, la legisladora de Vamos Juntos y ex ministra de Salud porteña, Ana María Bou Pérez, manifestó que “hay que acordar un camino donde podamos lograr una ley que incluya a todas las necesidades de las personas que tienen patologías que requieren del aceite”.

Durante la reunión, Salech contó que por los talleres de la asociación que preside, Mamá Cultiva, pasaron más de 15.000 personas. Las más de 300.000 consultas por redes sociales “muestran que hay una demanda real por conocer los beneficios del cannabis”.

“La mayoría de las personas sufren o tienen familiares con Parkinson, artrosis, artritis, autismo, fibromialgia, lupus, trastornos del sueño y del apetito, y dolor oncológico”, precisó y consideró que con la sanción de una ley que contemple el autocultivo de cannabis “podríamos estar beneficiando a cientos de miles de personas”.

Gindín, por su parte, opinó que “no somos quiénes para definir qué es lo que le trae alivio a otra personas, pero sí tenemos que ser vías que faciliten el acceso a algo que permita que una persona no sufra”.

Y Magdalena sostuvo que “el cannabis hace que quienes padecen enfermedades con sintomatología muy cruel y crónicas, mejoren notoriamente su calidad de vida”.