Con un protocolo que permite usarlas al 50% de su capacidad, volvieron a girar las calesitas porteñas

Los niños y niñas de la Ciudad de Buenos Aires tuvieron, a partir del pasado fin de semana, una bocanada de normalidad. Fue la posibilidad de volver a subirse a las calesitas de las plazas. Desde el pasado sábado 10 de octubre, los carruseles volvieron a girar.  

Según los datos del Gobierno porteño, son 50 las calesitas de la Ciudad que están en plazas públicas. Estos juegos emblemáticos estaban cerrados desde fines de marzo, cuando se decidió la primera parte del aislamiento social obligatorio.

El protocolo para volver a abrir se publicó el jueves de la semana pasada. Cada persona que ingresa al área de la calesita se debe limpiar las manos con alcohol y pisar una alfombra desinfectante. Luego, cada vez que termina una vuelta, el encargado del carrusel debe desinfectar la superficie de cada juego. No puede haber más de 10 personas, entre niños y adultos, en los alrededores de los carruseles. Los mayores deben ingresar con tapabocas. Además, las calesitas podrán tener una ocupación de solo el 50% de su capacidad. Este cupo incluye a los niños, a los adultos que los acompañen y al personal del lugar. Cada persona que suba al carrusel deberá mantener también la distancia mínima de 1,5 metros con los demás. Y los niños no podrán cambiar de lugar durante la vuelta.

No es la normalidad de siempre, en la que los chicos se suelen pasar de un caballo a un avión mientras la calesita gira, pero es una recreación más.  

El día de la reapertura, Enrique Avogadro, ministro de cultura de la Ciudad, declaró: “Dentro del marco del Plan Integral y Gradual de Puesta en Marcha de la Ciudad les tocó volver a funcionar a las más de 50 calesitas que hay en nuestras plazas y parques. Con un riguroso protocolo pensado y diseñado específicamente para esta actividad, los más pequeños podrán volver a  disfrutar de los carruseles. Nos parece esencial que la cultura vuelva a estar presente en el espacio público con todos los cuidados sanitarios necesarios”.

Algunas de las calesitas porteñas que reabrieron  en plazas son: la de la Plaza Almagro, en Salguero y Perón; la de la Plaza 1° de Mayo, en Balvanera, en Hipólito Yrigoyen y Paso; la de la Plaza Monseñor de Andrea, en Barrio Norte, en Avenida Córdoba y Jean Juares; y la de la Plaza de la Unidad Nacional, en Murguiondo y Delfín Gallo, Villa Lugano.