El cáncer de mama representa el 30% de los tumores malignos en las mujeres

Hoy-19 de octubre- es el Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama. Según las últimas estimaciones de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), que se publicaron en febrero de este año, Argentina tiene una tasa de más de 129 mil casos de cáncer de distinto tipo por año. Son 218 por cada 100.000 habitantes. Esto ubica al país en el grupo de incidencia “media-alta” en el mundo. Dentro de los distintos tipos de esta  enfermedad, el cáncer de mama es el más importante. Hay más de 21.000 casos al año, representa el 17% de todos los tumores malignos y casi un tercio de los cánceres femeninos

“El cáncer continúa siendo la segunda causa de muerte, luego de las afecciones cardiovasculares. No se logran modificar los factores de riesgo como son la mala alimentación, el tabaco y la poca actividad física”, dijo a la agencia Télam Alfredo D’Ortencio, director del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo.

Factores de riesgo

El ministerio de Salud Nacional publica regularmente cuáles son los factores de riesgo para contraer esta enfermedad, aunque reconoce que “se desconocen de modo fehaciente las causas del cáncer de mama”. Sin embargo, hay algunas situaciones que  aumentan el peligro. Son las siguientes.

  • Ser mayor de 50 años.
  • Antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad pre-neoplásica de mama.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama.
  • Tratamiento previo con radioterapia dirigida al tórax.
  • Terapia de reemplazo hormonal.
  • Primera menstruación a edad temprana.
  • Edad avanzada en el momento del primer parto o nunca haber tenido hijos.

A esto se suman cuestiones de prevención de la salud en general: el sobrepeso, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol.

El cáncer de mama hereditario representa sólo del 5-10% de todos los casos de este tipo de cáncer.

Prevención

El ministerio recomienda además realizar con cierta periodicidad una mamografía, ya que permite la detección temprana. “Puede detectarse cuando el nódulo todavía no es palpable o lo es mínimamente. En estos casos es posible recurrir a tratamientos menos agresivos que los que se realizan cuando el cáncer está más avanzado”, destaca el  trabajo de la cartera nacional.

El mismo informe agrega que “cuando el cáncer provoca síntomas y alteraciones de la mama detectables en el examen físico se pueden observar retracción del pezón. Puede haber cambios en la textura y el color de la piel, prurito o lesiones descamativas”.

El trabajo recomienda que “todas las mujeres de 50 a 69 años se realicen al menos una mamografía cada dos años junto a un examen físico de las mamas por parte de un profesional de la salud. Tanto las mujeres menores de 50 años como las mayores de 69 deben consultar con el médico acerca de la conveniencia de hacer o no una mamografía”.