Docentes rechazan nuevas aperturas: “Cómo se revinculan niños de 5 años que no van a poder compartir ni un juguete”

La reapertura de los jardines de infantes en la Ciudad de Buenos Aires se encontró con el rechazo de los docentes. Al igual que con la decisión  del Ministerio de Educación porteño de habilitar los primarios para séptimo grado y los secundarios quinto año, los dos gremios principales de maestros, UTE-Ctera y Ademys, se oponen a la decisión que se formalizó este lunes 26 de octubre. Y evalúan distintas acciones que van desde la retención de tareas presenciales hasta caravanas.

La medida destallada hoy por el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta propone la reapertura del nivel inicial para las salas de 5. Sería con “actividades revinculación, orientación, intercambio”. “Los grupos son de hasta 10 personas por vez”.

María Ángeles Gutiérrez es secretaria de nivel inicial de UTE. “Hoy en la mañana llegaron los protocolos-le dijo a Diario Z-. Son exactamente los mismos que para los chicos de séptimo grado y quinto año. Los niños tienen que estar a dos metros de distancia entre ellos y de los maestros. No pueden compartir juguetes ni material didáctico”.

Ante estas reglas, la docente se preguntó: “¿Qué clase de revinculación es esa? ¿Cómo se hace para que los chicos no se toquen y no compartan juguetes? ¿Qué hacemos si alguno de ellos se angustia? ¿Cómo lo tranquilizamos si no nos podemos acercar?” “Esta es una decisión que no tiene ningún beneficio para los chicos y sí los pone en riesgo, a ellos y a los maestros”, remató Gutiérrez.

La dirigente gremial subrayó que el rechazo a la decisión ha sido “generalizado”. “Los maestros y también los supervisores”. Respecto de los padres, destacó que en una asamblea por zoom que hubo esta misma mañana con 200 maestros de nivel inicial todos manifestaron que las familias se mostraron en desacuerdo con la medida.

El colectivo Vacantes para Todos en la Escuela Pública realizó una encuesta entre sus miembros y el 98% respondió que no mandaría a sus hijos a la escuela en la situación actual de la pandemia.

Polémica por las reaperturas escolares.

La semana pasada Ademys difundió un relevamiento sobre la asistencia de los alumnos a las escuelas que ya habían reabierto. El resultado fue que sobre un universo potencial de 20.800 niños de séptimo grado habían asistido sólo 187. Estas cifras le darían sustento a los dichos de Gutiérrez sobre al rechazo del conjunto de la comunidad educativa a las reaperturas en este momento de la pandemia. Y disparan un interrogante: ¿cuál es la motivación del gobierno local si no responde a una demanda social ya que los padres no están llevando a sus hijos a las escuelas?

“Quizás sea por una presión de las instituciones privadas. Están teniendo muchos problemas para sostener las matrículas. Se calcula que para el año que viene un porcentaje muy alto de los alumnos se pasarán de la educación privada a la pública”, le dijo a este medio Patricia Pines, docente de nivel inicial y referente del colectivo Vacantes para Todos en las Escuela Pública.

Acerca de las reaperturas, Pines destacó que “de 17 mil personas que forman parte del grupo Vacantes, el 98% respondió que no va a mandar a sus hijos a la escuela en estas condiciones.  Cuando había menos de 100 casos por día se cerró todo y ahora que andan por los 700, aunque estén bajando, pretenden abrir”.

A estas situaciones hay que sumar una realidad del propio gremio. El 80% de los docentes son mujeres y muchas de ellas tienen niños chicos. “Dónde van a dejar a los pibes-se preguntó Pines-. Además: las que tienen hijos menores de 14 años o forman parte del grupo de riesgo están habilitadas para no ir. Es decir que es muy probable que los pibes no se reencuentren con sus propio docente”.

Desde Ademys, difundieron hoy un comunicado en el que ratifican su rechazo a las reaperturas y proponen nuevas acciones para manifestarse en contra. “Es Muy importante el paro de actividades presenciales. El gobierno (porteño) ha fracasado en su intento de apertura, más allá de lo que dice en los medios. Solo dos escuelas primarias de las abiertas a la fecha han logrado hacer las burbujas. La organización de los docentes y las familias fue clave”.