El gobierno porteño quiere iniciar las clases el 17 de febrero, en lo posible totalmente presenciales

A la polémica por las reaperturas escolares para alumnos de preescolar, séptimo grado y quinto año se sumó ahora la propuesta de que el ciclo lectivo comience en febrero. La ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, le puso fecha al retorno de los alumnos a las aulas. “La educación no puede seguir perdiendo espacio. La intención es comenzar el nuevo ciclo de clases en febrero, lo antes posible”, dijo.

Acuña anunció que el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta se propone adelantar el comienzo del ciclo lectivo 2021, y empezar las clases –absolutamente presenciales– el 17 de febrero, unos 15 días de lo habitual.

Según dijo Acuña, los docentes deberían reintegrarse el 8 de febrero. Así, opinó la ministra, los chicos “tendrán una mejor adaptación a la rutina y los docentes podrán hacer un mejor diagnóstico de su situación pedagógica”. 

El gobierno trabaja, explicó Acuña, en “dos escenarios. El primero es con el ciento por ciento de los chicos presentes en las escuelas en todos los horarios de clases. Y el segundo, ante un posible rebrote, que no sea ciento por ciento virtual. Que haya un espacio de presencialidad complementado con otros de virtualidad”.

“La educación no puede seguir perdiendo espacio. La intención es comenzar el nuevo ciclo de clases en febrero, lo antes posible.”

Soledad Acuña, ministra de Educación de la Ciudad.

Respecto del ciclo lectivo 2020, Acuña dijo que finalizaría en la fecha prevista (el 18 de diciembre).

Qué opinan los docentes

La respuesta llegó de inmediato. El sindicato UTE-Ctera -que nuclea a la mayoría de los docentes del distrito- emitió un comunicado. Aunque fue crítico del gobierno local, no tomó una posición taxativa respecto del posible reinicio de las clases en febrero. “Los anuncios de Acuña son fuegos artificiales que tienen como único objetivo instalar una agenda alejada de la realidad. Sus declaraciones buscan esconder el fracaso de las burbujas que pretendió abrir en la Ciudad. Estas experiencias fallidas, que exponen a niñas, niños y adolescentes ante las cámaras, poniéndolos en situación de desprotección, no cuentan con participantes y solo facilitaron mayores contagios entre estudiantes, docentes y auxiliares”.

“Los anuncios del Gobierno porteño sobre la vuelta a clases buscan esconder el fracaso de las burbujas que pretendió abrir”.

UTE-Ctera.

Son siete los positivos de Covid-19 en las escuelas porteñas desde que se pusieron en práctica las reaperturas. El escrito agrega que la ministra “oculta su falta de diálogo con los docentes a quienes pretende negar y deslegitimar. Intenta tapar la tarea pedagógica sostenida desde el inicio del ciclo lectivo a través de instancias no presenciales”.

Desde el sindicato Ademys se pronunció su secretario general Jorge Adaro. Le explicó a la agencia de noticias Télam: “Lo que correspondería es que la ministra convoque a las organizaciones sindicales y escuche la opinión de la docencia. Esto no se ha dado”. Adaro afirmó que “el hecho de que las clases empiecen el 17 de febrero no soluciona ninguno de los problemas profundos que tiene la educación en el marco de la pandemia”.

“Lo que correspondería es que la ministra convoque a las organizaciones sindicales y escuche la opinión de la docencia. Esto no se ha dado”.

Jorge Adaro, secretario General de Ademys.

“Esto -agregó Adaro- es puro maquillaje. Si no se resuelve con decisión política suministrar computadoras y conectividad a los pibes y docentes, no hay posibilidad de garantizar un proceso de educación continuo”.

Qué dice el gobierno nacional

El gobierno nacional tomó, por ahora, una posición equidistante.  El ministro de Educación Nicolás Trotta señaló: “El verano tiene que ser de un enorme compromiso de todo el sistema educativo para recuperar aprendizajes. Hay que acompañar principalmente a los chicos que tienen menor vinculación con la escuela. Y por otro lado tiene que ser un momento de retiro y descanso para los docentes y las familias”.

“Tenemos la voluntad de que el año que viene sea el año de recuperación de la normalidad que perdimos, pero hay que analizar la realidad epidemiológica”.

Nicolás Trotta, ministro de Educación nacional.

Sobre la propuesta de la Ciudad para febrero, Trotta destacó: “Estamos trabajando en un escenario de presencialidad”. Y agregó que  “en la mayoría de los países las clases continuaron” durante la pandemia. Que hubo otros en los que “volvieron luego del receso de verano” y que incluso con rebrotes “se mantuvo la presencialidad en las aulas”.

“Tenemos la voluntad de que el año que viene sea el año de recuperación de la normalidad que perdimos-remarcó Trotta-. Pero no es una cuestión de deseo. Hay una cuestión de responsabilidad y análisis de la realidad epidemiológica”.

Una visión similar tuvo el ministro de Salud porteño Fernán Quirós, que a diferencia de Acuña puso un mayor signo de interrogación sobre la vuelta a clases: “Estará supeditada a la situación epidemiológica que tengamos en ese momento”. Destacó que el gobierno porteño tiene “todas las expectativas de alcanzar ese objetivo” ante “una curva (de contagios) que está sistemáticamente descendiendo”. Y sostuvo que se trabajará “intensamente para mitigar al máximo un posible rebrote”.