Vuelven los controles de alcoholemia en distintos puntos de la Ciudad

Los controles de alcoholemia y consumo estupefacientes volverán a la Ciudad de Buenos Aires. El jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, informó que se retomarán con protocolos especiales en diferentes puntos de la Capital. La medida resurge a partir de la reapertura de bares y restaurantes. Las nuevas habilitaciones se multiplicaron desde  el cambio de situación epidemiológica, de aislamiento a distanciamiento social.

“Volvemos a hacer controles de alcoholemia en la Ciudad. Se harán con todos los cuidados para que no haya riesgo de contagio. Como ya podemos circular libremente, sin restricciones, consideramos que es el momento para que vuelvan. De este modo podemos garantizar la seguridad de todos los que circulan. Que nadie tenga que sufrir consecuencias porque otra persona comete la imprudencia de manejar alcoholizada”, aseguró Miguel en un comunicado.

Según los datos del gobierno porteño, más del 20% de los accidentes de tránsito se producen por ingesta excesiva de alcohol y otras sustancias.

Estadísticas de la Secretaría de Transporte de la Ciudad.

Desde la Secretaría de Transporte porteña, por su parte, destacaron que más del 20% de los choques fatales registrados en la Ciudad están relacionados con el consumo excesivo de alcohol y otras sustancias que afectan la capacidad para conducir.

“Nuestra prioridad es estar presentes en las calles para garantizar la seguridad vial de todos los actores del tránsito”, afirmó, Juan José Méndez, secretario de Transporte porteño. “Debemos seguir trabajando para cuidar a los vecinos-agregó-. Seguir construyendo una ciudad más responsable con el compromiso de que los que decidan tomar no manejen”.

Según precisó el funcionario, en enero, febrero y marzo, antes de la implementación del aislamiento social, se habían realizado 90.592 controles de alcoholemia. Sobre este total  1.106, es decir, el 1,2 por ciento, dio positivo.

El protocolo para realizar los procedimientos tiene los siguientes puntos:

  • Los agentes de tránsito a cargo del operativo mantendrán la distancia social en todo momento.
  • Harán uso permanente de barbijo triple capa, guantes de examinación y máscara acrílica.  
  • Dispondrán de alcohol en gel para desinfectarse las manos.
  • El agente responsable de manipular el alcoholímetro realizará el recambio de guantes entre control y control. Y tendrá un soporte alargador para mantener la distancia.

“En caso que se obtenga un resultado por encima de las dosis máximas permitidas, además del procedimiento habitual, se solicitará al contraventor que aguarde dentro del vehículo. Lo hará con el cubreboca colocado, evitando lo más posible la cercanía con el personal del operativo. Luego se le dará aviso del momento en que puede abandonar el vehículo”, explicaron desde la secretaría.