Roberto: “El presupuesto de Larreta es de ajuste, con impuestos regresivos y un fuerte recorte en Educación”

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

La actividad legislativa toma velocidad luego de un 2020 signado por la pandemia y sus catástrofes. En medio de la vorágine, con el tratamiento urgente de cientos de proyectos de ley, los legisladores deben debatir y votar el presupuesto 2021 propuesto por el Gobierno de la Ciudad. Un presupuesto que trae polémica por la incorporación de un impuesto extra del 1,2% en los resúmenes de tarjetas de crédito.

Para Santiago Roberto, legislador del Frente de Todos (FDT) se trata de un “presupuesto de ajuste”. Y hace hincapié en el área educativa, donde se verifica una fuerte reducción de las partidas destinadas a la infraestructura escolar.

“En términos generales, el presupuesto de Educación se mantiene, pero lo más preocupante es que el dinero destinado a la infraestructura de los colegios tiene un ajuste del 70%”, revela. “Es un 70% menos de plata para el mantenimiento de las escuelas. Tengamos en cuenta que venimos de un año en el que las escuelas estuvieron cerradas, sin mantención. Es decir que están en peor estado que en 2019, año en el que hubo severos problemas de infraestructura: caídas de techos, presencia de ratas. Toda esa situación se agravó, sin embargo. Para el año que viene el gobierno propone una quita monumental para el área. Hay que considerar que se está buscando el regreso presencial a las escuelas y se necesitan recursos para cumplir el protocolo por Covid-19”, agrega.

¿Durante este año no se hizo mantenimiento?

No se hizo nada. Hasta hace poco, todo lo que tenía que ver con la construcción no estaba autorizado. En 2019 hubo problemas de infraestructura muy graves, y este 2020 estuvieron los establecimientos cerrados, entonces se agravó todo. El próximo año habría que invertir muchos recursos para recuperar esos espacios, pero el gobierno recorta el 70%.

¿Qué tipo de presupuesto propone el gobierno porteño?

De ajuste, sin duda. Golpea principalmente a las clases medias. El impuesto de sellos a los consumos con tarjeta de crédito es totalmente regresivo y se contradice con las normas lógicas que uno espera. En este momento hay que fomentar el consumo. Es lo que piden todos los sectores, sobre todo los comerciantes y empresarios: poner plata para incentivar el consumo. La clase media utiliza la tarjeta como herramienta de financiamiento. Esta medida lo que va a generar es una retracción del consumo, es totalmente perjudicial. También hay una reducción presupuestaria para obras en general, en cuestiones que son esenciales.

¿Qué lectura hace en términos políticos? Es un año electoral…

El Gobierno de la Ciudad se victimiza. Dice que este ajuste es por la quita de un porcentaje de la coparticipación de Nación. Nosotros tenemos una mirada distinta. Primero, deben rendir cuentas por los cuatro años en que utilizaron ese 1,18% de más, en desmedro de todos los argentinos. Y técnicamente, ese porcentaje se compensa porque una de las primeras medidas que tomó Alberto Fernández, incluso a pedido del jefe de Gobierno, fue derogar el Pacto Fiscal que establecía la reducción de Ingreso Brutos. Eso significa casi 1 punto porcentual más de recaudación. Entonces, mal que mal, esa pérdida se equipara. La reducción de la coparticipación no fue una medida intempestiva, se venía trabajando desde enero y se está cumpliendo con lo que manda la legislación nacional. Por eso el presupuesto del gobierno es de ajuste, con impuestos regresivos injustificables y con un fuerte recorte en el área de Educación.

Este año, por la ley de emergencia económica, el jefe de Gobierno tuvo facultades para redirigir partidas de manera extraordinaria, ¿hubo algún tipo de control parlamentario?

Rodríguez Larreta pudo hacer y deshacer partidas presupuestarias. En la misma ley que lo autorizó, se creó una comisión de seguimiento en la Legislatura para trabajar en conjunto con la Auditoría. En todo el año, esa comisión se reunió dos veces.

¿Todavía no se hizo una rendición de este año?

No hay control de lo que se hizo con el manejo de la emergencia económica y sanitaria. Todavía no se hizo un estudio del redireccionamiento de las partidas porque Juntos por el Cambio tiene la mayoría absoluta de esa comisión especial de seguimiento. Las dos veces que se juntó la comisión, fueron por motivos administrativos y no se aportó ninguna información relevante.