Felices fiestas en pandemia: cómo abrazarse con el menor riesgo posible

La falta de contacto corporal, de besos, de abrazos, es una de las cuestiones más sentidas de la vida cotidiana bajo la pandemia de coronavirus. En todos los testimonios aparece el padecimiento por la falta de contacto.

El diario norteamericano The New York Times ofreció una serie de posibilidades para no renunciar a los abrazos manteniendo los máximos cuidados. Para ello consultó a Lindsay Marr, una viróloga especialista en enfermedades transmitidas por el aire (aerosoles).

Basándose en modelos matemáticos de un estudio de Hong Kong que muestra cómo viajan los virus respiratorios durante el contacto cercano, Marr afirma que el riesgo durante un breve abrazo puede ser sorprendentemente bajo, incluso si la persona abrazada estaba infectada y tosió. “No sabemos cuántos virus infecciosos se necesitan para enfermarte, probablemente más de uno”, dijo Marr. “Si no hablas o toses mientras abrazas, el riesgo debería ser muy bajo”.

 Que los abrazos sean breves es particularmente importante porque el riesgo de transmisión aumenta con un contacto más prolongado.

Julian Tang, virólogo y profesor asociado de la Universidad de Leicester en Inglaterra, que estudia cómo los virus respiratorios viajan por el aire, dice que agregaría una precaución más a un abrazo pandémico: contener la respiración. “La mayoría de los abrazos duran menos de 10 segundos, por lo que las personas deberían ser capaces de lograrlo”, dijo Tang. “Luego retrocedan hasta lograr al menos dos metros de separación antes de hablar de nuevo, para permitirse recuperar el aliento a una distancia segura. Aguantar la respiración evita exhalar cualquier virus en su zona de respiración, si estás infectado y no lo sabes, y te impide inhalar cualquier virus del otro, si está infectado sin saberlo”.

Algunas medidas de cuidado

Sin dudas, lo más seguro es prescindir de los abrazos porque las personas despiden un número muy variable de virus. Pero si uno está decidido a no renunciar a ellos, algunas precauciones son indispensables:

  • usar barbijo,
  • abrazar al aire libre
  • evitar que la cara o la mascarilla rocen el cuerpo o la ropa de la otra persona
  • apuntar la cara en direcciones opuestas
  • no hablar ni toser durante el abrazo
  • no abrazar a alguien cuando esté tosiendo o si tiene síntomas
  • abrazarse brevemente
  • retroceder rápidamente evitando respirar sobre la cara de otro
  • lavarse muy bien las manos después

No abraces cara a cara

Cuando una persona más baja mira hacia arriba, su aliento viaja a la zona de respiración de la más alta. Si la persona más alta está mirando hacia abajo, las respiraciones pueden mezclarse.

No abraces con las mejillas juntas

Las dos caras mirando en la misma dirección también es muy riesgoso porque la respiración de una persona coincide con la zona de respiración de la otra.

Sí al abrazo mirando en direcciones opuestas

Para un abrazo seguro, de cuerpo entero, lo mejor es girar las caras en direcciones opuestas. Y usar tapaboca, lo que evita que se respiren directamente las partículas exhaladas por el otro.

Sí a que los niños abracen alrededor de las rodillas o la cintura

Abrazarse a la altura de la rodilla o la cintura reduce el riesgo de exposición directa y aerosoles, porque los rostros están bastante separados. “Es posible que la cara y el tapabocas del niño contamine la ropa del adulto así que si es posible no está mal cambiar de ropa y lavarse muy bien las manos después de una visita que incluya abrazos. El adulto debe mirar hacia otro lado para no respirar sobre el niño”, explica el NYT.

SÍ: BESA a tu nieto en la parte trasera de la cabeza

En este caso, el abuelo está mínimamente expuesto a la respiración exhalada por el niño. Como el niño podría estar expuesto al aliento de la persona más alta, es prudente besarlo con barbijo.

Fuente: New York Times. Ilustraciones: Eleni Kalorkoti