Confitería del Molino: se espera que reabra a mitad de año

Tras dos años de restauración del  edificio de la Confitería Del Molino, su torre y cúpula lucen ahora como en su etapa inaugural. Sus ocho vitrales, sus esculturas de leones alados, su remate aguja y sus aspas parecen a nuevo, según informó la agencia Télam. “Es un conjunto que muestra su mejor versión por las noches cuando el vidrio se ilumina y las paletas coloreadas por una luz roja comienzan a girar”.

Otro avance es que ya se quitaron los 1.800 metros cuadrados de andamios que cubrían su fachada. “En el caso del Molino la restauración está avanzada en un 75%, pero hay que recordar que el edificio tiene casi 8.000 metros cuadrados y la confitería es solo un tercio”, le dijo a  Télam Ricardo Angelucci, secretario administrativo de la Comisión Bicameral Administradora del edificio. “En el resto (del edificio) el estado es muy variable. Lo recibimos también en condiciones muy distintas. Hay partes muy conservadas y otras destruidas”.

La meta  es que para el mes de julio próximo esté en marcha un programa periódico de visitas guiadas. Incluirán la terraza y la cúpula. Además la idea es que para ese período también esté concesionada la confitería para que vuelva a abrir sus puertas tras 23 años.

“Si todo funcionara bien, en el transcurso del 2021, cuando el edificio cumple 105 años, tendríamos que poder avanzar en la concesión.”

Ricardo Angelucci, de la Comisión Bicameral Administradora del edificio.

“Si todo funcionara bien, en el transcurso del 2021, en que el edificio cumple 105 años, tendríamos que poder avanzar en la concesión, pero la apertura ya dependerá del inversor privado”, dijo Angelucci. “Es muy difícil hablar de tiempos de apertura. Porque encarar una inversión de esta magnitud en la pandemia y cuando los bares ya habilitados estuvieron cerrados o al borde de cerrar es complejo”.

El edificio, ubicado en la esquina de Callao y Avenida Rivadavia, fue terminado en 1916. Estuvo bajo la dirección del afamado arquitecto italiano Francisco Gianotti. Fue expropiado en 2014 y transferido al Congreso de la Nación. Se hizo con una ley votada por el cuerpo legislativo, que creó la Comisión Bicameral Administradora del Edificio, encargada de su restauración.

“Este es un edificio que tiene 105 años. Muchas características estructurales son inadecuadas para las exigencias actuales. Por eso estamos haciendo con Edesur una subestación eléctrica. Las cocinas y los hornos históricos serán reemplazados por cuestiones de costo y seguridad, aunque los originales serán conservados y restaurados”, dijo Angelucci.