Vuelta a la escuela: Ademys anunció un paro de 72 horas por “falta de condiciones seguras”

El jueves 11 de febrero por la mañana, el jefe porteño, Horacio Rodríguez Larreta, confirmó en conferencia de prensa el protocolo para el regreso a clases presenciales en la Ciudad. Pocas horas después, uno de los principales gremios que nuclea a los docentes porteños, Ademys, anunció un paro por 72 horas. El motivo fundamental de la medida de fuerza es “la falta de condiciones” para cumplir con los protocolos sanitarios.   

La decisión de gremio es iniciar la medida el miércoles 17 de febrero y extenderla por jueves y viernes en la Ciudad. Esta fecha coincide con el inicio de las clases presenciales.

“No están dadas las condiciones para un retorno seguro como se publicita.  Por el contrario, se deslinda en cada escuela la responsabilidad de la aplicación de los protocolos lo cual ampliará la desigualdad educativa, ya que no tienen todas los mismos recursos “, dijo Amanda Martín, secretaria Gremial de Ademys, según la agencia Télam.

La dirigente sostuvo: “Hay tres ejes que marcan la improvisación del retorno en modalidad presencial. Uno son los índices objetivos que tiene en cuenta el Gobierno de la Ciudad para considerar que la reapertura es segura. El segundo son las condiciones de infraestructura, conectividad y dispositivos digitales. Hay gran cantidad de estudiantes que por ser de riesgo o convivir con personas van a mantener virtualidad”.

“El tercer núcleo-agregó Martín-son las excepciones para las docentes que conforman los grupos de riesgo. Este es un sector laboral donde mayormente hay trabajadoras que están a cargo del cuidado del hogar por diferentes motivos”.

Martín señaló que ellos le presentaron al Gobierno porteño “un listado con 10 medidas urgentes para preparar un retorno seguro”. “No se hizo nada al respecto. Se paró la construcción de escuelas y se recortó el Plan Sarmiento que permite que los chicos y chicas tengan acceso a la conectividad, cuando sabemos que muchos de ellos seguirán con clases virtuales”.

Hay muchas incongruencias en el protocolo. Desde el momento en que cada escuela decidirá cómo se retorna a la presencialidad. Esto se traduce en que las que tengan mayores recursos contarán con mayores posibilidades de generar un retorno, aumentando la desigualdad educativa”.