Primer día de clases: un protocolo difícil de cumplir, demoras y confusiones

Finalmente, llegó el día. La foto tan buscada por el gobierno porteño, que se adelantó con su planteo del regreso presencial a las aulas y logró apropiarse políticamente de la iniciativa, se repitió a lo largo y ancho de la Ciudad en los establecimientos educativos.

Las familias piden que se respete el semáforo epidemiológico, tomen más docentes y auxiliares y se planifique el transporte escolar.

Los jardines maternales, el Nivel Inicial y primer ciclo de Primaria (1.ᵉʳ, 2.° y 3.ᵉʳ grado) y el primer ciclo de Secundaria (1.ᵉʳ y 2.° año) volvieron a las escuelas, en una jornada marcada por protestas e incertidumbre acerca de los protocolos y la logística para cumplirlos.

“A la mañana fue un desastre. Mi hijo tenía que entrar 7.45, horario pautado para primer año. La vicedirectora salió y nos dijo que faltaban cosas que habían dicho que iban a mandar desde el ministerio, que había espacios sucios y que faltaba personal de limpieza. Los chicos entraron una hora más tarde”, relata a Diario Z Eleonora, mamá de Nicolás, alumno del Normal 7. Como la entrada debía hacerse de manera escalonada, al retrasarse el primer ingreso, los demás cursos se agruparon en la entrada. “Así que el protocolo para el ingreso ya no se pudo cumplir”, advierte.

Dentro de la escuela, reinaba la confusión. Mientras los docentes buscaban que los alumnos y alumnas evitaran el contacto estrecho, el resto de las medidas de prevención no parecían del todo claras. “En el curso de Nicolás -sigue Eleonora- había sólo seis alumnos,  calculo que tiene que ver con que todavía no terminaron con la matriculación, que se superpuso con el inicio de clases”.

“Decido mandar a mis hijos porque ellos quieren ir, pero no siento que los dejo en un lugar seguro. Espero que esto vuelva para atrás y que se refuerce la virtualidad”, lamenta.

La jornada de hoy también estuvo atravesada por el inicio de un paro de 72 horas del sindicato Ademys, en reclamo de medidas para garantizar la seguridad de alumnos y docentes frente al regreso a las aulas. En una conferencia de prensa llevada a cabo frente a la Jefatura de Gobierno, en Parque Patricios, los docentes estuvieron acompañados por dos de los colectivos de padres y madres más importantes, Vacantes para Todxs y Familias por el Retorno Seguro a las escuelas, desde donde promueven no enviar a sus hijas e hijos a clases.

Quieren hacer un retorno inseguro de la mano de un protocolo inviable, quieren iniciar las clases presenciales sin las mínimas condiciones”, dice a Diario Z Gabriela González, referente de Vacantes para Todxs.

Según aclararon en reiteradas ocasiones desde el Ministerio de Educación, el objetivo es llegar a la “máxima presencialidad posible” con un mínimo de cuatro horas diarias para todos los alumnos, tanto para la educación de gestión estatal como privada. El 22 de febrero es la fecha elegida para el “retorno” de todos los niveles. Sin embargo, el cronograma definitivo de cómo será el regreso a las aulas quedó a cargo de cada escuela. Sindicatos, docentes y comunidad educativa en general advierten, desde hace una semana, que el objetivo del gobierno es “incumplible” por falta de espacio, aulas sin ventilación y escasez general de recursos.

Por ejemplo, en la Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas, del barrio Recoleta, a partir del 1 de marzo la jornada para los chicos del jardín de infantes se extenderá a tres horas pero continuará semana de por medio. Este tipo de medidas, a su vez, complejiza la organización de las familias que, en muchos casos, ya no cuentan con licencias o no pueden continuar trabajando de manera remota. “Nos matamos pensando cómo hacer para llevar a nuestro hijo Vicente al colegio por una hora y qué hacer la semana que no le toca asistir; es absurdo”, dice Luciano, quien trabaja de lunes a viernes en jornada completa, algunos días desde su casa y otros de manera presencial, al igual que su mujer.

“Es un colegio de una manzana que tiene jardín, primaria y secundaria, enorme; si en un lugar así cuesta la organización no quiero imaginarme cómo harán las escuelas más chicas”, agrega. Por el momento no recibieron indicaciones sobre qué hará su hijo la semana que no tenga que ir a la escuela.

Desde Vacantes para Todxs y Familias por el Retorno Seguro exigieron al gobierno “respetar el semáforo epidemiológico, se garanticen los insumos, se incorporen más docentes y auxiliares y se  planifique el transporte escolar.

“El 22 el 100 por ciento va a las escuelas, vamos hacia una catástrofe sanitaria y pedagógica. El año pasado no garantizaron conectividad ni dispositivos, este año vamos a un esquema de intermitencia de acuerdo a la cantidad de contagios, pero tampoco garantizaron las clases virtuales. Ya hay más de 20 docentes contagiados, sin alumnos en las escuelas, con los problemas estructurales, la presencialidad así no es posible”, cierra González.