El gobierno porteño aplicó el 67% de las vacunas para mayores de 80 y pide que se considere el envejecimiento de la población

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires inauguró su propio observatorio del proceso de vacunación. Ya pueden verse los primeros datos públicos. El informe indica cuántas dosis se han aplicado en total y luego se desglosa por primera y segunda. También están diferenciados los segmentos de personas de riesgo, que son las prioritarias.

El total de dosis recibidas por la CABA hasta ahora es de 211.900. Las aplicaciones ascienden a 147.332, entre ambas dosis. Sobre esa cifra,  108.534 son de la Sputnik V y 36.666 de la Covishield, de Oxford AstraZeneca.  

Datos sobre la campaña de vacunación en CABA

Hay un dato que le suma cifras al debate sobre la “privatización” de una parte del plan de vacunación. Del total de inoculaciones, unas 115 mil se hicieron en establecimientos públicos y 25.019 en el sector privado. Luego hay 6.000 que se inocularon en el sector público de gestión nacional.

El personal de salud de primera línea, terapistas, médicos y enfermeros de guardia, los que están en los laboratorios, ya fue vacunado en 100% con ambas dosis. Son, según los datos del Gobierno porteño, 24.300 personas. En el resto de los trabajadores de salud, de los distintos sectores, se han inoculado algo más de 59 mil con al menos una dosis.

Para los mayores de 80 años, la CABA destinó 56 mil dosis, de las cuales aplicó 38.080, alrededor del 68 por ciento.

El pedido de Quirós

La mañana de este miércoles 3 de marzo, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, pidió en conferencia de prensa una reunión con la Nación para debatir la forma en que se distribuyen las vacunas.

Hasta ahora, el criterio aplicado por el Gobierno Nacional es que cada distrito recibe una cantidad proporcional a su población. Por ejemplo: en la provincia de Buenos Aires vive el 38% de los habitantes del país y en la Ciudad el siete. Ese es el porcentaje que le toca a cada distrito. El punto planteado por Quirós es que con ese mecanismo no se contempla, por ejemplo, que la Ciudad tiene proporcionalmente muchos más adultos mayores que otras provincias.    

“La Nación ha tomado una decisión de distribución basada en la población general. La vacuna se aplica a grupos de riesgo y los grupos de riesgo no son proporcionales en todas las jurisdicciones. Todo el mundo sabe que la Ciudad tiene una carga de trabajadores de la salud muy superior al promedio de la Argentina y una pirámide poblacional mucho más envejecida”, dijo Quirós.

Los datos confirman esta afirmación del ministro, aunque no parece fácil que el resto de las provincias acepten recibir un porcentaje menor al que ya les toca. La Ciudad tiene un 16,4 por ciento de población mayor a 65 años, mientras que el promedio nacional, y el de provincia de Buenos Aires, por ejemplo, es del 10 por ciento.