Profesionales del Hospital Alvarez dicen que con las dosis que recibió Larreta “alcanza para vacunarnos a todos, y sobra”

Por Demián Verduga. Diario Z

El fallecimiento de dos médicos de la Ciudad en las últimas horas profundizó el debate sobre la estrategia de vacunación que lleva adelante el Gobierno porteño. La jefa de urgencias del Hospital Fernández, María Rosa Fullone, se infectó con Covid-19 y fue internada el 20 de febrero. Su colega Carlos Sereday, de 65 años, jefe de cirugía plástica del Hospital del Quemado, también contrajo la enfermedad. Ambos murieron.

En este contexto se difundió un informe elaborado por profesionales del Hospital Teodoro Álvarez que cuestiona el plan de vacunación de la Ciudad. “Con las dosis que recibió el gobierno local alcanza para inocular a todo el personal de salud, público y privado, y sobra”, le dijo a Diario Z Álvaro Vives, psicólogo y delegado del Álvarez.    

En las últimas horas fallecieron la jefa de urgencias del Hospital Fernández, María Rosa Fullone, y el jefe de cirugía plástica del Hospital del Quemado, Carlos Sereday, de 65 años.

Ambos no estaban vacunados.

“A mí no me gusta mucho la metáfora de la guerra para este tema. Sin embargo, si la usáramos, deberíamos decir que a quienes están en la primera línea de batalla, si no se los vacuna, se los manda sin armas a pelear contra el enemigo”, dijo Vives.

“Desde que llegaron las vacunas-agregó- comenzamos a seguir los datos. Lo que nos pasó es que lo que se informaba públicamente no coincidía con lo que se veía en el hospital. Nos faltaban vacunas”.

El profesional de la salud señaló que, según los datos oficiales, la CABA recibió alrededor de 220 mil dosis. “Con la mitad de eso se puede vacunar a todo el personal de Salud público y privado de la Ciudad”, reiteró.

Según el informe elaborado por los trabajadores del Álvarez, entre el sector público y privado de la CABA hay 108 mil trabajadores. Y con las dosis recibidas por la Ciudad ya se habría podido vacunar a todos.

Crece el reclamo por el plan de vacunación de Rodríguez Larreta.

En el informe elaborado por los trabajadores del Álvarez se indica que el personal del sistema de salud pública de la Ciudad es de 54.090 personas y el privado de 54.000. A eso se suman unas 30 mil que “adheridos” y 9.400 que se desempeñan en los geriátricos. Con estos datos de base, es que el mismo informe sostiene que hay suficientes vacunas para los 108 mil trabajadores que se desempeñan en instituciones.    

“Se fue inoculando muy de a poco y de manera dispar. Se repartieron dosis alegremente al sector privado violando la disposición nacional-señaló Vives-. Si el Gobierno recibió 220 mil dosis y falta vacunar un 30% de los trabajadores del sector público, ¿adónde fueron esas vacunas?”             

Según Vives, aunque aún no recibieron una respuesta oficial a esa pregunta, esas dosis serían las que se “distribuyeron” entre los agentes privados.