Desalojan a Norma Castillo, 79, la primera mujer que se casó con otra en la Ciudad

El 2 de marzo desalojaron a Norma Castillo (79), adulta mayor lesbiana, militante por los derechos humanos y LGTTBIQ+. Norma se hizo conocida y fue declarada ciudadana ilustre de la Ciudad porque protagonizó el primer casamiento lésbico realizado en CABA. Su compañera de toda la vida, Cachita, murióen 2018.

Norma tiene una jubilación mínima y con esos ingresos, claramente, no puede pagar ni una pieza de pensión. Fue desalojada de la casa donde vivía en la calle Colombres 76, a pesar de que aún rige la ley que prohíbe los desalojos.

13 organizaciones de la diversidad iniciaron una campaña para contribuir a su sostenimiento y mostrar la vulneraciones de derechos al interior de la comunidad lésbica, como el derecho a la vivienda digna, un problema que se acentúa en la vejez.

Ante este caso que consideran “no es un hecho aislado”, 13 organizaciones LGBT+ iniciaron una campaña para reunir fondos para Norma y sumar voces para reclamar por una vivienda digna para ella, visibilizando al mismo tiempo que “¡la vejez lésbica existe y resiste!” y que la atención de sus derechos básicos es más acuciante en pandemia.

Este no es un caso aislado. Las adultas mayores o personas vulneradas como madres o compañeras trans que están situación de emergencia habitacional lo viven como una problemática cotidiana. Hace algunos meses lo mismo sucedió con la compañera lesbiana mayor Alicia Caff, quién vivía en una situación precaria y quien había sufrido violencia económica y afectiva, situación que la llevó, lamentablemente, a la muerte.

Norma asegura estar bien “en un lugar donde me reciben” y agradece la ayuda que le están dando también otras personas, aunque no se siente con derecho de pedirla, más allá de la campaña que iniciaron las organizaciones en su nombre.

“No quería pedir ayuda a nadie porque si yo estoy en esta condición a esta altura de la vida es porque yo misma me lo fabriqué. No supe prever, siempre con la lírica de luchar por los ideales… Acepto el reconocimiento pero igual me lo recrimino porque es muy feo estar así”, dijo.

Superada la peor etapa del duelo por la partida de su amada Cachita, Norma volvió a pintar y retomó la escritura del último capítulo del libro que está escribiendo sobre la historia de casi cuatro décadas de amor que vivieron las dos, un sentimiento que floreció en el exilio, cuando ambas estaban casadas con varones y vivían en Colombia.

“De su muerte no me voy a consolar nunca, porque cada día cuando abro los ojos y veo que ella no está, es un dolor enorme”, afirmó.