Virólogo Humberto Debat: “No sabemos si la próxima ola llega en días o en dos meses: hay que acelerar la vacunación”

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Humberto Debat es virólogo, investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) e integrante del Proyecto PAIS (Proyecto Argentino Interinstitucional de genómica de SARS-CoV2), una iniciativa pública de vigilancia activa sobre las variaciones que se registran de la Covid-19 y su diseminación en el territorio. Desde allí, Debat sigue día a día estudios, informes y reportes sobre mutaciones que florecen alrededor del mundo y que ponen en alerta a las autoridades sanitarias de todos los países.

Para arrancar, Debat aclara que, en realidad, “se prefiere hablar de variantes, de todas maneras en muchas notas se sigue hablando de cepas”: ¿Qué es una variante del virus? “Una variante es una constelación de mutaciones que hacen que un genoma viral sea distinto y surgen de un evento epidemiológico común, por ejemplo, B1-17 es el nombre del linaje de la variante de Reino Unido, que se estableció a principios de octubre del 2020”, enseña. Luego de que la Covid-19 se esparciera por todos los continentes, era esperable que empezara a registrar mutaciones de “preocupación”, como lo indica este especialista. Esto significa que, en poco tiempo, las nuevas variantes del coronavirus produjeron más contagios, reemplazando a la versión anterior del virus, y también mayor cantidad de casos severos y muertes. Es decir, redujo el alcance de la inmunidad que se produjo tras la primera ola del 2020.

¿Qué variantes preocupan hoy?

Las variantes de Sudáfrica, Reino Unido y Manaos. En la Argentina, además, hacemos un seguimiento de otra variante, la de Río de Janeiro, si bien no cumple todos los preceptos epidemiológicos.

¿Cuáles están en circulación en la Argentina?

Los primeros reportes los recibimos entre diciembre y enero.  Desde entonces se implementó un sistema de vigilancia genómica en el país. Además, ya veníamos trabajando en un proyecto inter-institucional de genómica, liderado por Mariana Viegas del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, llamado PAIS (http://pais.qb.fcen.uba.ar/content.php), desde donde se generan reportes para los ministerios de Salud. En simultáneo, el Instituto Malbrán hace un seguimiento genómico. Lo que hicimos es generar un protocolo para detectar en tiempo real la aparición de estas variantes. Mediante análisis de distintas partes del país, fuimos detectando algunas de estas variantes. Hasta el momento, detectamos a la variante del Reino Unido en dos personas que no tenían antecedentes de viajes, tampoco contacto estrecho con personas que hayan viajado, así que concluimos que hay circulación comunitaria. Esto fue un caso en CABA y el otro en Gran Buenos Aires. Hemos detectado 45 muestras de la variante de Río de Janeiro, que está en circulación comunitaria desde hace por lo menos un mes. Esta variante ha aumentado su frecuencia. Y también hemos detectado dos casos de la variante de Manaos, en este caso de un viajero y un contacto estrecho de otra persona que había viajado. El Instituto Malbrán, por su parte, también detectó dos casos más de la variante de Manaos, correspondientes a personas que habían viajado. Es decir, al día de hoy no tenemos evidencia de que la variante de Manaos circule en el país. Por suerte, ninguno de los dos centros ha detectado aún la variante de Sudáfrica.

Estas nuevas variantes, ¿implican mayores riesgos de contagio y de casos graves?

La variante de Reino Unido es un 70% más transmisible que el virus circulante. Cuando ingresa esta variante, va reemplazando a otros virus y aumenta el número de casos de manera significativa. Esto redunda en brotes con mayor cantidad de mortalidad. En un primer momento, se informó que no era más severa ni más letal, pero en los últimos dos reportes del Reino Unido juntaron evidencia de que esta variante es un 65% más severa. Esto coincide con un estudio publicado en Dinamarca, donde determinaron resultados análogos: las personas infectadas con la variante de Reino Unido tienen un 65% más de probabilidades de terminar hospitalizadas.

Manaos descarta cualquier inmunidad de rebaño: a los meses es posible que se reanude el ciclo de infección mediante nuevas variantes.

¿Qué eficacia tienen las vacunas contra esas nuevas variantes?

Hay algunos marcadores que comparten estas variantes que están asociados, por un lado, a la disminución de efectividad de las terapias con anticuerpos monoclonales. Lo mismo sucede con los sueros convalecientes. Y hay algunas evidencias de que algunas de estas variantes disminuirían la eficacia de ciertas vacunas. Esto es más complejo, se está estudiando. Como buena noticia, la gran mayoría de las vacunas que están en aplicación no disminuyen su efectividad frente a la variante de Reino Unido. Sin embargo, se han visto reportes sobre la disminución de efectividad para la variante de Sudáfrica. También hay resultados muy recientes, de hace apenas dos días y experimentales, que indican que personas que habían sido vacunadas con la vacuna CoronaVac, que se usa en Chile y en Brasil, disminuyeron drásticamente su capacidad de neutralizar la variante de Manaos. Es una señal de que es posible que alguna de estas variantes genere lo que se denomina “escape inmune”, y que por lo tanto sea necesaria la actualización de las vacunas. Hay que aclarar que todos los estudios son preliminares, y que hay que esperar para tener más información al respecto.

¿Cuánto tiene que preocuparnos la situación en Brasil?

Es una situación crítica. Brasil es un espejo que suele estar unos meses adelante. En ese sentido, las noticias son catastróficas. En los últimos días tuvieron entre 1.900 y 1.600 fallecimientos diarios. Hay 19 capitales con el 85% de sus terapias colapsadas. Esto habla de una ola crítica, en coincidencia con la emergencia de la variante de Manaos que, por los resultados que estamos viendo, es mucho más transmisible. Hay varios trabajos de estas semanas, que sugieren que esta variante es entre 1.2 y 2.4 veces más transmisible. Otro resultado de importancia es la pérdida de eficacia de las vacuna CoronaVac, como ya mencionamos. Y otro estudio midió el efecto del suero convaleciente de personas que padecieron la primera ola que hubo en Manaos, pero advirtieron que tiene seis veces menos capacidad de neutralización…

¿Qué significa eso?

Esto significa que las personas que ya se infectaron en Manaos durante el 2020, vuelven a infectarse con esta nueva variante. Manaos fue una especie de techo epidemiológico de todo lo que se vio durante el año pasado, aproximadamente el 76% de la población se infectó. Por eso, el surgimiento de esta nueva ola es una mala sorpresa en el sentido de que suponíamos que había un nivel pre-inmunidad muy alto en esa población que iba a restringir la posibilidad de una nueva ola. Es un llamado de atención para otras poblaciones donde hubo una alta proporción de personas infectadas. Allí el virus puede resurgir. Esto descarta cualquier estrategia de inmunidad de rebaño: a los meses es posible un reinicio del ciclo de infección mediante nuevas variantes.

¿Cómo evalúa lo que se está haciendo acá para prevenir la difusión de estas variantes?

Al haber encontrado dos de las variantes con circulación comunitaria, en especial la de Río de Janeiro, eso quiere decir que las estrategias de prevención han fallado. Primero, la no obligatoriedad del testeo a la llegada de los vuelos internacionales. Hoy es voluntario. Segundo, se ha disminuido un 50 por ciento los vuelos a Brasil y a otros países: eso es querer tapar el sol con las manos. Tercero, tenemos el comportamiento individual de las personas. No ha sido efectivo el aislamiento de las personas que llegan de vuelos internacionales. Si eso se hubiera cumplido al pie de la letra, el virus no estaría circulando en el país. Habría que tener un nivel de control un poco más alto sobre eso. Teniendo en cuenta esto, sumado a que los estudios genómicos se hacen por muestreo, es plausible y probable que la variante de Sudáfrica pueda estar circulando en la Argentina. Lo mismo sucede con la de Manaos. Sin embargo, hoy sería con baja frecuencia, según nuestros estudios. Ahora, en una ventana de tiempo no muy larga, va a haber circulación comunitaria de estas variantes.

¿Cómo se va a observar eso?

Porque vamos a detectar mayor predominancia en el sistema de vigilancia genómica de un determinado tipo de variante. A nivel poblacional vamos a ver eventos de super contagios más frecuentes, con brotes significativos en regiones que se van a comportar de forma diferencial porque estamos hablando de un virus que tiene mucha más capacidad de transmisión. Los escenarios para los próximos meses son de un horizonte no agradable. Si pasa algo similar a lo que sucede en Brasil, va a ser un muy mal año. En este momento estamos con una baja de casos estacionales, relacionado con el verano y la disminución de reunión en lugares cerrados.

¿Esto puede cambiar?

Sí, con el regreso a clases y al trabajo presencial. La campaña de vacunación, por otra parte, se está demorando mucho. Esperamos que se pueda proteger a los adultos mayores antes de la llegada del frío, cuando se van a ver más casos. Es una carrera contrarreloj, la próxima ola va a venir, lo que no sabemos es si va a ser en unos días o en un par de meses. Cada día que pasa en los que no protejamos a adultos mayores, son posibles fallecidos en la segunda ola. Lo ideal es acelerar la tasa de vacunación. Por supuesto que es muy cómodo decir esto desde un sillón, pero lo que vemos es que la aplicación se reduce muchísimo los fines de semana, los domingos prácticamente no se aplican dosis. En los cuatro días de carnaval prácticamente no se vacunó a nadie. Esto implica un gran esfuerzo del sistema de salud, sin embargo es esencial que las autoridades sanitarias entiendan que cada día que pasa es un problema potencial en el futuro. Reforzar de cualquier modo este sistema, es la mejor estrategia para reducir el impacto de la segunda ola que va a venir. Hay un millón de dosis distribuidas, pero no aplicadas. Con más personas, se puede acelerar. Por otro lado, hay que aumentar la vigilancia genómica y frente a la detección, incrementar los estudios epidemiológicos para morigerar los impactos. En otros países, los resultados no son alentadores. Cuando la variante de Reino Unido salió hacia otros países, sufrieron la misma curva de impacto de esta variante, por ejemplo en Irlanda, Portugal, Estados Unidos, Dinamarca, donde rápidamente pasó a ser la principal variante de contagio. Con la de Manaos pasó lo mismo: en noviembre era 0% de contagiados con esta variante, hoy es el 87%. En un tiempo muy corto, donde los contagios te explotan en la cara.