La Ciudad de Buenos Aires tiene el más alto nivel de contagios del país: creció 45% en dos semanas

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

La segunda ola está haciéndose notar. En la Ciudad de Buenos Aires, los indicadores comenzaron una curva ascendente que ya marca un salto del 45 por ciento respecto a los 14 días anteriores, según explica a Diario Z Soledad Retamar, ingeniera en sistemas de información e investigadora de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). La situación es preocupante, no sólo por el aumento de casos, sino por la combinación de factores que podrían empeorar el cuadro: la llegada de los primeros fríos, la falta de cuidados y el relajamiento general, actividades completamente liberadas y las nuevas variantes de Covi-19 que ya circulan de manera comunitaria.

Los contagios de niños hasta 9 años crecieron un 50 por ciento respecto a lo que venía registrándose, presumiblemente porque se testean más.

soledad retamar

“Venimos siguiendo el indicador de casos acumulados de los últimos 14 días y que se comparan con los 14 días previos. En CABA viene creciendo sostenidamente. La semana pasada, nos daba un crecimiento del 20% respecto a las dos semanas anteriores. La semana previa a esa, ese indicador era del 10%. Con los datos de esta semana, el crecimiento de casos es del 45%”, detalla Retamar.

En la Ciudad se observa otra característica que preocupa: “Los contagios de menores de 19 años viene creciendo proporcionalmente más que otros grupos y los contagios de niños de 0 a 9 años crecieron un 50% respecto a lo que venía registrándose, presumiblemente porque se testean más”.

La investigadora también advierte que CABA tiene 506 casos cada 100 mil habitantes, lo que la coloca como la jurisdicción con el más alto nivel de contagios del país. “La situación es preocupante: tenemos una incidencia muy alta de casos, hay crecimiento de los contagios y una actividad casi completamente liberada”, agrega.

Rodrigo Quiroga, bioinformático de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del Conicet, dice que la “perspectiva es que los casos van a aumentar”. “Pareciera que los contagios se aceleran, sea por lo estacional, por la falta de cuidados, por la incidencia de nuevas variantes, aún no sabemos por qué. Por eso, ante este escenario, hay que tomar medidas urgentes, en especial en el AMBA, donde está creciendo más rápido. Tomando medidas ahora, podemos evitar medidas más fuertes en el futuro”.

Para Retamar, resulta complejo hoy hacer una proyección. “La magnitud de la segunda ola va a depender de las medidas que se tomen, del acatamiento de la sociedad, del comportamiento individual”. Ambos investigadores, sin embargo, concuerdan en que la tendencia es al alza: “Esta ola va a seguir creciendo”.

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Con la llegada de Semana Santa, se prevé que la carga de datos sea menor al ritmo normal de los días laborables, con lo cual Retamar prevé que el “salto lo veremos en 10 días”, en conjunto con un aumento de la positividad, es decir, la cantidad de positivos sobre el total de tests. “La vacunación viene acelerándose y eso es bueno, pero es un error esperar, hay que actuar urgente, estabilizar los números y que eso nos permita seguir vacunando a las personas de riesgo”, advierte Quiroga. Y añade: “De esta manera, podríamos evitar caer en una situación dramática como la que se está viviendo en Brasil, Chile y Uruguay, donde las terapias intensivas están saturadas”.

“La ventaja es que sabemos más acerca de la Covid-19, sabemos qué hacer y cómo cuidarnos. Sabemos, por ejemplo, que la mayoría de los contagios se dan por aire y no por superficie. Esto nos da ventaja para hacer actividades cuidadas. El peligro son las nuevas variantes, que no se conocen en profundidad, pero sí se sabe que son más contagiosas. También tenemos la vacunación en marcha que, si bien va más lento de lo esperado, va a ayudar a bajar la letalidad”, resume Retamar. 

“Si bien Argentina tiene un sistema más robusto de salud, esto no garantiza nada. Esta ola de contagios está teniendo consecuencias más nefastas que lo que vivimos el año pasado”, cierra Quiroga.