Cuáles son los 4 árboles frutales que crecen mejor en macetas

El otoño es un momento adecuado para hacernos una quinta de frutales en una parte del patio, la terraza o el balcón. Entre los mejores árboles frutales para cultivar en macetas se destacan

  • Duraznero: se puede plantar durante todo el año si se compra en contenedor, pero si se adquiere a raíz desnuda lo indicado es plantarlo en otoño o a principios de primavera, tras las primeras heladas. Otra opción es germinar las semillas de durazno. A los árboles de durazno les encanta recibir luz solar directa durante todo el día. El momento perfecto para plantarlo es en otoño y, mejor aún, en plena primavera, cuando el clima está estable entre calor y frío. 
  • Peral: se adapta a muchos climas y condiciones, aunque agradece entornos con algo de humedad. Resiste bastante bien el frío, aunque no tanto el calor. Los perales sólo necesitan luz solar y protección del viento y las heladas. En verano eliminar la fruta deforme o dañada para que las demás dispongan de más espacio. La fruta estará lista entre finales de verano y principios de otoño. 
  • Manzano: uno de los frutales de maceta por excelencia. Aunque el manzano crecerá mucho menos en una maceta, sus frutos seguirán siendo igual de grandes, por lo que puede proveer sabrosas manzanas en muy poco espacio. La maceta debe tener una profundidad de unos 30 cm y una capacidad de 25-30 litros para que las raíces puedan desarrollarse bien. Probablemente haya que cambiar la maceta, cada año o dos aproximadamente.
  • Limonero: Uno de los más comunes de ver en macetas de gran tamaño en terrazas o balcones. Estos árboles no requieren de excesivos cuidados, y te permitirán disfrutar del sabor de unos limones como pocas veces habrás probado. Necesitan tierra un poco ácida, para lo que puedes añadir una base de marga al sustrato. La maceta debe tener una profundidad mínima de 80 cm porque el limonero necesita desarrollar las raíces para tener estabilidad y un buen agarre.
¿CÓMO CULTIVARLOS?

Sustrato: la mayoría de árboles frutales no tolera bien los excesos de humedad ni los encharcamientos. Para evitar complicaciones futuras, se debe preparar un sustrato con un muy buen drenaje, con una base con gravilla, greda volcánica o algún otro material similar. Añadir perlita a la mezcla ayudará también en este aspecto.

Riego: evitar los encharcamientos, pero no escatimar demasiado porque casi todos los frutales necesitan buenos niveles de humedad. Para mantener este delicado equilibrio, ser constante con los riegos. Conviene verificar el nivel de humedad del sustrato antes de regar, comprobando que está casi seco, pero no del todo.

Ubicación: las macetas deben ser lo bastante grandes para la especie que van a alojar. Es buena idea elegir un material fuerte y con una base sólida, ya que cuando el árbol crezca podría desequilibrarse con facilidad.

Poda: es preciso que no se abran mucho para que no ocupen todo el espacio que tomarían en exterior. Por lo tanto, las podas de formación y mantenimiento son especialmente importantes. Cuidar que las ramas crezcan de forma adecuada y de que el árbol guarde la estructura deseada.