Cómo evitar el contagio en la segunda ola: opinan una infectóloga, una médica nutricionista, un pediatra y un psicoanalista

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Con niveles de contagio récord y el regreso de restricciones a la movilidad, la sociedad entra otra vez en un mar de incertidumbre fente al avance de la segunda ola de la pandemia por Covid-19. Y más allá de las discusiones que se abren en el frente político, el comportamiento cotidiano cobra otra vez una dimensión clave para enfrentar una crisis que ha tensado a todos los sistemas sanitarios del mundo.

¿Cómo pararse frente a la segunda ola? ¿Cuáles son los consejos de expertos para atravesar este año que pinta tan duro como el 2020? Diario Z dialogó con una infectóloga, un psicólogo, un pediatra y una nutricionista, quienes brindaron sus miradas y sus consejos sobre cómo encarar, otra vez, la pandemia en curso.

Obieta: “Uso correcto del barbijo, distanciamiento, no estar en espacios cerrados, ventilación cruzada permanente”

DRa. Elena Obieta, infectóloga.

“¿Cómo enfrentar esta segunda ola? Cuidándonos, más que nunca, como nunca debimos haber dejado de hacerlo”, dice Elena Obieta, infectóloga, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI). El uso correcto del barbijo (“preferentemente de tres capas y quirúrgico o de tela con una servilleta de papel en el medio”), distancia física (“no estar a menos de un metro y medio de las personas que no pertenecen a nuestra burbuja y siempre usando barbijo”), no juntarse en espacios cerrados, y si la reunión se produce a pesar de todo, evitar hablar fuerte, no cantar, no gritar, no abrazarse y no besarse. A esa larga lista de recomendaciones, agrega Obieta, se le suma un aspecto que, con el correr de las investigaciones, se convirtió en esencial: la ventilación cruzada de los ambientes. “Debe haber ventilación cruzada de manera permanente: una ventana y una puerta, dos ventanas; en la casa, en el auto, ni hablar en el transporte público, aunque haga frío”, insiste.

Para Obieta, la conciencia comunitaria es clave para enfrentar la segunda ola, en especial, reforzando la idea de que la vacuna no significa que hay que abandonar los cuidados:  “Todas las vacunas son eficaces y seguras y han demostrado efectividad para disminuir las posibilidades de contraer Covid, enfermar gravemente y morir. Sin embargo, también podemos contraer Covid estando vacunados, por eso debemos seguir cuidándonos ya que podemos transmitirlo. Y por supuesto, ante cualquier síntoma, consultar, aislarse, testearse y avisar para que los contactos estrechos también se aíslen. Es la única manera de frenar al virus”.

Snieg: “Involucrar a los niños en las luchas contra la Covid”

Dr. Sergio Snieg, pediatra.

En la misma línea se expresa el pediatra Sergio Snieg, quien apunta a hacer un esfuerzo para “no relajar” con los cuidados, con especial énfasis en las personas que fueron vacunadas, ya que pueden contagiarse y seguir transmitiendo la enfermedad. Y agrega: “Es un muy buen momento para vacunar a los niños contra la gripe, de seis meses a dos años o más de dos años y si tienen alguna enfermedad crónica”. ¿Por qué? “Es importante vacunarse para no mezclar síntomas, porque son enfermedades que pueden cursar de manera conjunta y pueden agravar el cuadro”, responde Snieg. El especialista recomienda también re-enganchar a los niños con los cuidados apuntando a lo lúdico: “Una idea para impulsar el uso de tapabocas es que tengan dibujitos de superhéroes, mostrándoles a los niños que por ejemplo Batman o el Hombre Araña también tenían el rostro tapado. El villano, en esta ocasión, es el virus. Lo ideal es involucrarlos en la lucha contra la covid, que no sea sólo una cuestión de los adultos”. En ese sentido, refuerza Snieg, hay que tener en cuenta que, más allá de que los niños cursan -en su mayoría- de manera leve la enfermedad, éstos pueden contagiar a personas mayores que están en riesgo.

Gutt: “La obesidad es una enfermedad, no ganar peso es prevención contra la Covid”

Frente a las nuevas restricciones de movilidad, que podrían ser el principio de otras medidas más duras a tono con lo que ha sucedido en otros países, la alimentación y la salud nutricional cobra nuevamente importancia. El año pasado, durante el confinamiento, más del 78% de las personas subió de peso, entre uno y tres kilos, con rangos de hasta ocho y nueve kilos. “Por eso es muy importante combatir al sedentarismo, hacer una rutina de ejercicios en casa si no se puede salir: es imprescindible”, dice la médica Susana Gutt, jefa del área de Nutrición de Hospital Italiano.

“Tenemos que llamar a la acción, la obesidad es una enfermedad y es un factor de riesgo para las personas que contraen Covid. A mayor peso, mayor severidad”, explica. Como recomendación de base, Gutt propone una alimentación saludable, con preferencia a los vegetales, frutas y verduras, carnes magras y limitar la ingesta de harinas, cereales y legumbres, evitando frituras y los snacks.

“Y se debería dar preferencia de vacunación a las personas con obesidad y diabetes, que son enfermedades inflamatorias: la Covid también produce inflamación, lo cual complica el cuadro”, reclama. “Evitar la ganancia de peso es prevención frente a la Covid”, insiste Gutt. “No hay que usar las comidas como distracción, hay que ordenar la alimentación en los horarios de comida, no comer a cualquier hora, mantener la rutina. Ordenar el sueño, que también produce obesidad. Al menos una hora de ejercicio diario, de moderada intensidad, ayuda a mantener el peso”, añade.

Lutereau: “Reforzar lazos de cuidado comunitario y no actitudes individualistas”

Licenciado Luciano Lutereau, psicoanalista.

Para el psicólogo Luciano Lutereau, justamente lo que hoy se presenta como un profundo desafío es aprender a vivir en pandemia, con la evidencia en mano de la necesidad de un cambio de hábitos. “El año pasado no aprendimos a vivir en pandemia, sino que aprendimos a vivir con la cuarentena, luego con las flexibilizaciones y de alguna forma trasladamos el miedo al virus al fastidio relativo respecto de la cuarentena”, explica.

Según Lutereau, ese es el principal escollo para encarar los cuidados de manera positiva: “Lo que vemos desde noviembre es que no se desarrollaron criterios estrictos de cuidado, todavía no sabemos del todo cómo cuidarnos sin caer en el miedo o en actitudes defensivas”. Sin embargo, hay con qué trabajar en un cambio, gracias a la información que se fue generando alrededor del comportamiento del virus. Dice Lutereau: “El enorme temor a la muerte iba de la mano de no saber nada, vivíamos en una ecuación: contacto igual contagio, contagio igual enfermedad, enfermedad igual muerte. Hoy, esa cadena está rota, por suerte. Tenemos más información sobre cómo se transmite el virus y eso es importante para desarrollar actitudes de cuidado positivas. Tenemos una posibilidad de atravesar la segunda ola con actitudes menos segregativas”.

Sin embargo, Lutereau advierte que por no haber aprendido a vivir en pandemia, “rápidamente desarrollamos un pensamiento mágico, individualista y omnipotente” que hoy se ha visto potenciado por el avance de la vacunación que, en muchos sectores, es vista como un “antídoto” de inmunidad total frente a la Covid-19. “La pandemia va a continuar, nuestro estilo de vida va a cambiar, y ya cambió, y no va a volver atrás. La pregunta es cómo haremos para atravesar este momento de una manera que justamente implique reforzar lazos de cuidado comunitario y no actitudes individualistas”, dice Lutereau.