Gremios docentes y de la salud piden suspender las clases presenciales y reforzar las restricciones

La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE Ctera) reclamó este domingo la suspensión de las clases presenciales, entre otras medidas, en atención al colapso hospitalario. Un comunicado del gremio docente más nutrido de la Ciudad de Buenos Aires pidió “la suspensión temporal de las clases presenciales” en la ciudad. “La restricción de la circulación y regresar a la modalidad de teletrabajo en todas las actividades en las que la presencialidad no sea imprescindible”, la entrega de alimentos a los estudiantes, conectividad y dispositivos que garantices la continuidad pedagógica, la asistencia económica a las familias que vean afectados sus ingresos por las restricciones en la circulación, y testeos y vacunación masiva.

La Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (Ademys), el segundo sindicato docente en número de afiliados, tiene previsto un paro el miércoles por la suspensión de las clases presenciales y la vacunación masiva. “Mientras la Ciudad atraviesa un récord de casos positivos y los contagios en la escuelas tienen cientos de burbujas aisladas, la ministra de Educación Soledad Acuña y el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta buscan sostener la presencialidad. Además hay menos de un tercio de las y los docentes vacunados en la Ciudad”, reclamaron en el comunicado donde anunciaron la medida de fuerza.

Trabajadores de la salud por frenar todo 15 días

Los reclamos coinciden con algunos gremios de la salud. “La verdad es que la situación se está tornando muy dramática; no sé cómo va a ser esta semana porque las anteriores fueron espantosas con colas para el hisopado y récord de diagnósticos positivos”, dijo a Télam Antonio Di Nanno, secretario gremial de la Asociación de Médicos de la Actividad Privada (AMAP). 

Entiendo que la situación económica es muy débil y es importante ponerle dinero en el bolsillo a la gente, pero… los muertos ¿qué economía mueven?

Antonio di nanno, Asociacion medicos de actividad privada

Di Nanno médico auguró que en los días próximos se conocerán “las consecuencias de la irresponsabilidad de nuestra ciudadanía que no tiene la más mínima conciencia social”, según las imágenes de Semana Santa y de la noche porteña. “Tenemos una terapia colapsada porque el año pasado se esperaba el aluvión de Covid, pero durante el verano se relajó todo y ahora se juntan esos casos, con la demanda programada atrasada de los pacientes de otras patologías, y personas con las afecciones respiratorias comunes para la época”, dijo. 

Di Nanno se lamentó de la “falta de previsión” que esta situación evidencia y del “terrorismo sanitario” tanto “de la pseudo oposición política” como de “descerebrados que siguen negando que la pandemia existe”. 

Por su parte, el coordinador de la Agrupación Hospitales de la Ciudad de Buenos Aires de ATE, Héctor Ortiz explicó que “el Ramos, Pirovano y Durand ya no tienen camas para Covid de terapia intensiva” mientras que “el Piñero, el Muñiz y el Fernández están muy complicados” sin llegar al lleno total. 

Estamos pidiendo es que por favor envíen viandas y dispenser de agua caliente/fría para las enfermeras, porque no puede ser que tengan salir de la terapia para comprar su propia comida.”

hector ortiz, ATE

“Estamos preocupados por el colapso y disiento con el discurso del jefe de Gobierno porteño, que dice que hay un 40% de ocupación. A la sociedad hay que decirle la verdad, no para generar espanto sino para crear conciencia”, dijo. En el caso del Hospital Durand, donde Ortiz se desempeña como enfermero, “están las 16 camas de terapia Covid completas y estamos esperando con ansiedad que se terminen de arreglar las dos salas de terapia intensiva del primer piso, que sumarán 34 camas más” y que permanecen en refacción desde el mes de marzo. Tanto Di Nanno como Ortiz pidieron mayores restricciones a la circulación para frenar el crecimiento exponencial de casos. “Las medias antipáticas nadie quiere tomarlas, pero hay que hacer un cierre total por 15 días para aliviar un poco la diseminación del virus”, dijo Ortiz. 

“El Estado hizo muchas cosas buenas en el 2020, pero creo que ahora tiene que ser más duro, porque entiendo que la situación económica es muy débil y es importante ponerle dinero en el bolsillo a la gente, pero… los muertos ¿qué economía mueven?”, se preguntó Di Nanno. Ambos gremialistas hicieron hincapié además en la “precarización” de los trabajadores del sector, la falta de estadísticas certeras sobre el porcentaje del personal que efectivamente fue vacunado con una o las dos dosis en la Ciudad y la falta de insumos. 

“El personal de salud está cansado, agotado y lo que estamos pidiendo es que por favor envíen viandas y dispenser de agua caliente/fría para las enfermeras, porque no puede ser que tengan salir de la terapia para comprar su propia comida”, dijo Ortiz.