Los gremios docentes UTE y Ademys paran el miércoles por la suspensión de las clases presenciales

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Con un nivel de contagios récord en la Ciudad y una creciente presión desde la comunidad educativa, los sindicatos docentes empezaron a plantear la necesidad de revisar el esquema de presencialidad en las escuelas. Ademys -que convocó a un paro para el 14 de abril-, UTE-Ctera y otros gremios exigieron al gobierno la “suspensión temporal” de la presencialidad, tras registrar un incremento de burbujas aisladas, docentes contagiados y familias que dejaron de mandar a sus hijos e hijas a los establecimientos educativos por temor a contraer Covid-19.

“Hay muchísima bronca, temor y toma de conciencia de lo que está pasando. En las escuelas crece la exigencia de pasar de manera urgente a la virtualidad, con la garantía de conectividad y computadoras para todos. Hay un estado muy deliberativo en las escuelas, a partir de esta situación”, dijo a Diario Z Jorge Adaro, secretario adjunto de Ademys. Adaro aseguró que hay una “presión de las bases” para “terminar con una presencialidad que no ha sido segura”. En ese contexto, Ademys convocó a un paro.

“Sólo nosotros convocamos a una huelga, pero los demás sindicatos están planteando también suspender la presencialidad”, aclaró Adaro. “Nosotros reivindicamos lo que dijimos en enero, queremos presencialidad en condiciones que el gobierno nunca brindó. Esta política del gobierno de la Ciudad es criminal”, advirtió.

Desde UTE-Ctera aclararon a este medio que la exigencia del sindicato es por una “suspensión temporal” de las clases presenciales, ya que no estarían dadas las condiciones para garantizar la salud de alumnos y docentes. “Pedimos que haya una revisión general, la suspensión puede ser por edificio escolar, por zonas, lo que necesitamos es que se tomen medidas restrictivas que protejan la salud”, indicaron. “Hay un aumento exponencial de casos, cada vez más burbujas aisladas. Esto se suma a los grises del protocolo, ahora son rojos en alza. Si el papá del alumno tiene covid, ¿se aísla al hijo pero no a la burbuja, como dice el gobierno? No hay garantía de cuidados”, señalaron.

Tanto Ademys como UTE-Ctera, los dos sindicatos docentes mayoritarios de la Ciudad, consideraron que la “situación se está complicando día a día”. “Por ahora no hay respuesta del gobierno. La situación sanitaria se desbordó de una manera inesperada, de mínima hay que revisar y ajustar las medidas”, dijo a Diario Z Paula Galigniana, de UTE. “Este no es un problema salarial, esto es un problema vinculado a la vida, a la salud. Si el gobierno no da una respuesta, se va a encontrar con un movimiento creciente, no sólo de la docencia, sino de la comunidad educativa. Hay muchas familias que están decidiendo no mandar a los chicos a las escuelas. No se puede continuar así, sostener la presencialidad es un capricho electoral”, agregó Adaro.

En tanto, desde SADOP dijeron a Diario Z que están “monitoreando ya no el cumplimiento del protocolo, sino de la situación sanitaria de nuestras escuelas, a través de delegadas y delegados, congresales y referentes”.  En SADOP consideran que la situación es “preocupante” y, por eso, pidieron una reunión urgente con el Ministerio de Educación para evaluar el diagnóstico de situación y las medidas que están en carpeta.

En las escuelas porteñas, día a día se viven episodios que generan “mucha angustia”, según describió a Diario Z Carla Raimondi, integrante de las cooperadoras del Liceo 9, el Esnaola, y vicepresidenta de la cooperadora de la escuela José Hernández. “Hay muchísimos casos, burbujas aisladas, docentes contagiados y fallecidos. Estamos pidiéndole a todos los niveles que suspendan las clases presenciales, pero parece que miran otra realidad. Donde hay una ventana, Larreta ve dos”, dijo Raimondi. “Nos basamos en lo que estamos viviendo. Los casos se elevaron terriblemente. Nosotros pedimos suspender hasta tanto bajen los casos, no que no haya más clases”, indicó.

Uno de los problemas que empezaron a advertir como central es el transporte público. Si bien en las escuelas hacen un esfuerzo muy grande para sostener el funcionamiento de las burbujas y para cumplir con el distanciamiento social, antes y después del horario escolar el panorama se complica. “Nosotros creemos que los contagios se están dando en el transporte público. Algunos toman dos colectivos para ir a la escuela. El compañero que viaja rompe la burbuja, por eso hay madres y padres que están decidiendo no mandar más a sus hijos a las escuelas”, señaló Raimondi.

Pablo Cesaroni, de Cooperadores en Movimiento, aseguró que el “panorama en las escuelas es variado, de acuerdo con la zona, pero en todos lados aumenta el número de burbujas aisladas”. “Hay que decir que muchas familias no están mandando a sus hijos por miedo ya que conviven con personas mayores. Los chicos se contagian y transmiten la enfermedad. Hay miedo también por el transporte público, se calcula que la mitad llega a la escuela de ese modo”, coincidió.

Para Cesaroni, no están dadas las condiciones para continuar con la presencialidad como hasta ahora, ya que hay escuelas que no reúnen las condiciones necesarias, sin insumos de higiene y sin la ventilación adecuada. “Lo más apropiado es suspender las clases por algunas semanas. Y aprovechar para garantizar las conectividad, acondicionar a las escuelas y un plan para que no se profundice la desigualdad entre quienes acceden a la tecnología y quienes no. El factor determinante es la vacunación y la baja de casos”, cerró.