La Ciudad destinó a los docentes sólo 17 mil vacunas, la mitad del lote que Nación había recomendado para ese grupo

El debate jurídico y político por las clases presenciales sumó un nuevo capítulo. El presidente, Alberto Fernández, cuestionó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por no haber vacunado más docentes. El jefe de Estado sostuvo que CABA “está penúltima” en la inoculación del personal que trabaja en educación. Larreta respondió que eso era “culpa del gobierno nacional” por no haberle dado más vacunas.

En rigor, las dosis que llegan a la Argentina se distribuyen por cantidad de población. A la Ciudad le toca alrededor del 7 por ciento. ¿Por qué la Capital quedó tan lejos de otros distritos en la cantidad de maestros vacunados?

El lote de dosis dedicadas a los docentes en todo el país fue el primer cargamento de la vacuna Sinopharm. En total eran un millón. Ese contingente llegó a fines de febrero de China. En ese momento, la vacuna no estaba todavía autorizada para mayores de 60 años por la Anmat. Este fue uno de los motivos por los cuales el gobierno nacional decidió destinarlas a los docentes, menores de 60. El otro fue la fecha. La llegada de las vacunas coincidió con el inicio del ciclo lectivo y el regreso a la presencialidad en todo el país.

Sobre ese millón de dosis, el Ministerio de Salud Nacional recomendó destinar al menos el 50% para los docentes. El cálculo de Salud era que con eso se lograba inocular cerca del 50 por ciento de los 1.100.000 docentes que se calcula que dan clases frente a estudiantes en todo el país, sobre un total de 1.4 millones de personal de educación.

A la CABA le tocaron alrededor de 65 mil dosis. Es decir que, si se hubiera seguido la recomendación de Nación, la Ciudad debería haber vacunado al menos a 30 mil de las cerca de 150 mil personas que trabajan en el área educativa en Ciudad, entre sector público y privado.

Sin embargo, cuando se consultan los datos oficiales del plan de vacunación porteño, el resultado es que para los docentes se destinaron algo más de  17 mil dosis, la mitad de lo recomendado por Nación.

La cifra, además, se logró por presión de los sindicatos y del propio Ministerio de Educación nacional. La Ciudad inoculó alrededor del 12% de su personal educativo, mientras provincia de Buenos Aires está cerca del 50 por ciento.  

La explicación que esgrimió en ese momento el gobierno porteño fue que tuvo que destinar una parte de la partida para finalizar con el personal de salud. Ya que, señaló, en la Ciudad hay proporcionalmente más profesionales de salud que en otros distritos. Es cierto. Pero el debate abre otras aristas, como las dosis destinadas a las empresas de salud privada y las que se aplicaron a profesionales independientes, que en muchos casos trabajan de modo remoto.