Denuncian un recorte de 528 millones en infraestructura educativa, “el desfinanciamiento más alto de la historia de la Ciudad”

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

El gobierno porteño frenó durante el 2020 la construcción de dos escuelas nuevas, además de suspender la renovación -en diversas escuelas- de instalaciones eléctricas, restauraciones y puesta en valor, ampliaciones, impermeabilizaciones e instalación de sanitarios, mantenimiento de rampas elevadoras, extensión de las redes de aguas y cloacas, entre otras obras menores.

Este panorama surge de un informe divulgado por el Frente de Todos, basado en datos aportados por la Auditoría General del Gobierno de la Ciudad (AGCBA), en el que aseguran que el Ministerio de Educación recortó 528 millones de pesos destinados a infraestructura educativa.Se trata del desfinanciamiento más alto de la historia de la Ciudad en la materia”, denuncian desde el FdT.

En el desglose aportado por los legisladores porteños se encuentra el freno de la construcción de la Escuela de Danzas Nº 2 Jorge Donn, del Distrito Escolar 18, que incluye a los barrios Monte Castro, Versalles, Villa Luro y Vélez Sársfield. La obra estaba presupuestada en más de 240 millones de pesos y su licitación fue dejada sin efecto por la ministra Soledad Acuña el 6 de noviembre del 2020. Apoyada en la declaración por ley de la emergencia económica, entre los fundamentos, Acuña arguyó que la crisis derivada de la pandemia impactó “en esta cartera ministerial, debiendo reasignar parte de sus fondos a la atención” de las medidas sanitarias impulsadas por el gobierno porteño.

La nueva sede de la Escuela Jorge Donn, ubicada en Villa Luro, forma parte de una larga disputa entre la Ciudad y la comunidad educativa que, además, revela cómo funciona realmente una política medular del macrismo: la venta de inmuebles públicos para financiar la gestión. En 2009, la Legislatura porteña votó la venta de un predio en Catalinas a cambio de destinar el dinero a la construcción de la escuela Donn. Pasaron los años, pero las obras nunca comenzaron. Luego de un recurso de amparo presentado por las familias, la jueza Elena Liberatori ordenó comenzar a construir la nueva sede.

La obra empezó en 2015, pero se interrumpió en reiteradas ocasiones, hasta que en 2017 fue directamente abandonada, según denunció Fernando Moya, comunero responsable en Educación de la Comuna 10. Moya aseguró que, incluso, hay peligro de derrumbe: “Al haber abandonado la obra, toda la mampostería, que excede al perímetro de la construcción, con las tormentas empezó a desplomarse, con la peligrosidad que eso implica para los peatones que transitan por la avenida Lope de Vega”.

La Ciudad también frenó la construcción de la Escuela Primaria de Creación Estación Buenos Aires, del Distrito Escolar 5, que comprende a los barrios de Barracas y Parque Patricios. La decisión de cancelar la obra, para la que habían presupuestado 214 millones de pesos, fue publicada en el Boletín Oficial el 24 de noviembre del 2020. ¿El motivo? La reasignación de fondos para la atención sanitaria. Hasta el momento, no hay precisiones de cuándo podrían reactivarse ambas licitaciones.

Los mismos argumentos fueron utilizados por la Ciudad para cancelar obras básicas de infraestructura en otros 13 establecimientos educativos. A saber:

  • El mantenimiento de las instalaciones eléctricas, en la escuela 33 del Distrito Escolar 18. El presupuesto era de 13,5 millones de pesos;
  • la restauración y puesta en valor de la escuela 1 del Distrito Escolar 6 (Boedo), presupuestada en poco más de 7 millones de pesos.
  • la ampliación del Jardín de Infantes Nucleado, por 3,1 millones de pesos;
  • el mantenimiento de rampas elevadoras en todos los establecimientos educativos de la Comuna 9, por 12 millones de pesos;
  • refacciones generales de la Escuela Infantil Nº 6, del Distrito Escolar 15, por 4,7 millones  de pesos;
  • la instalación eléctrica, termomecánica y aislación térmica del Jardín de Infantes Nucleado B, del Distrito Escolar 19, por casi 5 millones de pesos;
  • la extensión de la red de agua y cloacas en la Escuela Inicial de Creación, Distrito Escolar 5, por 5 millones de pesos;
  • la ampliación de la Escuela Inicial N° 14, Distrito Escolar 21, por 3,2 millones de pesos.  

Desde el Ministerio de Educación confirmaron a Diario Z que hubo profundas modificaciones presupuestarias que se originaron de la crisis por la pandemia y de la quita de coparticipación que realizó el gobierno nacional.

“Sobre el presupuesto proyectado, hubo que hacer muchas modificaciones porque en el 2020, el Covid no estaba en el presupuesto”, explicó una fuente de la cartera educativa. “Se invirtió en kits de limpieza, en el plan Covid-19, en la suplencia de docentes que son personas de riesgo, purificadores de aire y muchas otras cosas más. En total, llevamos gastados más de 2.500 millones de pesos”, informó la misma fuente. Y agregó: “El informe de la oposición se guía por lo que estaba presupuestado, pero no es que el presupuesto bajó, sino que fue modificado”.

“Formalmente son reasignaciones de partidas, el argumento es que estamos en pandemia y que la ley de emergencia económica los habilita para redireccionar los montos, pero acá hablamos de obras incluso adjudicadas antes de la pandemia”, dijo a Diario Z Lisandro Teszkiewicz, auditor de la Ciudad. “Además se trata del mantenimiento de edificios escolares: el gobierno sostiene que hay que mantener la presencialidad sí o sí, sin embargo desfinancia obras de instalación eléctrica, de agua, de aislamiento térmico”, apunta Teszkiewicz.

La “modificación presupuestaria” mencionada por la fuente del Ministerio se ve reflejada también en la baja ejecución de las partidas destinadas a infraestructura escolar, que en el cuarto trimestre del 2020 llegó apenas al 48%.

Para el legislador del FdT e integrante de la Comisión de Educación, Santiago Roberto, la “desinversión en educación pública es una política sistemática del gobierno de la ciudad, desde hace más de 12 años”. “Recortan cada año el presupuesto en infraestructura escolar, prometieron la construcción de 54 escuelas imaginarias, porque en vez de construirlas las cierran”, añadió.

Más allá del debate por la reasignación de partidas durante la pandemia, lo cierto es que el Ministerio de Educación pasó de percibir, en 2015, un 23,1% del total de los gastos proyectados por el Ejecutivo a un 19,4% durante este año.

En 2007, cuando Mauricio Macri se hizo cargo de la administración porteña, Educación recibía el 26,1%. Un informe del sindicato UTE-Ctera sobre datos oficiales revela que los gastos de capital (la inversión concreta en infraestructura) tuvieron un recorte en los últimos cinco años de un 36,6%. Y entre 2019 y el 2021, la Dirección General de Infraestructura perdió en términos reales un  78,1%, con un descenso de 3 mil a 1.140 millones de pesos. Mientras que, en los últimos dos años, el dinero destinado a la dirección de Mantenimiento cayó un 27,7%.

Esto a su vez se vio reflejado en numerosos informes elaborados por la Auditoría, que revelan “fallas en el sistema de mantenimiento edilicio de establecimientos educativos que genera el deterioro de los edificios, situaciones de riesgo para la comunidad educativa, falta de transparencia en las licitaciones y contrataciones, incumplimiento de los pliegos; falta de rigurosidad en el cobro de multas a las empresas responsables y redeterminaciones de precios en las contrataciones que no constan fehacientemente en los expedientes o no se permitió a AGCBA acceder”.

“La Auditoría trabaja sobre años anteriores, el desfinanciamiento es una constante, hay una política sistemática de destrucción de la educación pública. Lo que se ve es muy claro, es un proceso que arrancó durante el gobierno de Macri, pero se aceleró durante el gobierno de Rodríguez Larreta”, concluyó Teszkiewicz.