Ciudades visibles: un proyecto para que, a través de un código QR, conozcamos mejor el espacio urbano

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Muchas veces, el patrimonio de la Ciudad pasa inadvertido. Al caminar, las cuadras, los barrios, los edificios, los espacios urbanos y las obras de arte desperdigadas por doquier van quedando atrás del caos cotidiano, del apuro y los compromisos. En esto pensó el arquitecto Daniel Silberfaden, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Palermo y amplio conocedor de los recovecos porteños, para crear el proyecto Ciudades Visibles: la incorporación de tecnología QR para que los transeúntes, turistas, curiosos e investigadores puedan acceder de manera directa con sus teléfonos a información sobre lo que tienen enfrente.

“Cuando caminás por la ciudad, muchas veces pasás por un edificio que te llama la atención, pero no hay nadie para explicarte de qué se trata. De repente te interesa ese edificio, una escultura o cierto espacio urbano, entonces lo que desarrollamos es un proyecto en el que mediante un sistema de QR puedas comunicarte con el edificio para que éste te cuente su historia”, explica Silberfaden a Diario Z.

En el radar de Ciudades Visibles no estarán sólo edificios históricos, como la Catedral, el Cabildo, la Casa Rosada, sino también inmuebles que representan el acervo cultural de los barrios, casas que habitaron artistas o edificios que, aún sin valor arquitectónico, contienen una parte importante del adn porteño. “Se va a hacer un trabajo a través de las universidades de arquitectura, tanto públicas como privadas, el Archivo General de la Nación y los archivos de la Ciudad, será una búsqueda in crescendo y de a poco para que todo ese material, bien editado y ordenado, contenga toda la información de edificios emblemáticos por su arquitectura o su historia. Porque hay edificios que tienen valor histórico pero no arquitectónico, como el Luna Park, que es un galpón, pero tiene una historia muy fuerte y porteña”, señala Silberfaden.

En la génesis del proyecto, que ya cuenta con el visto bueno del Gobierno de la Ciudad, está la idea de que la puerta de entrada a la historia de cada inmueble sea a través de un video protagonizado por un artista reconocido. Luego, habrá distintas capas de información para gente que quiera profundizar con textos, fotografías, historia, hasta planos: “Todo a través del teléfono -continúa Silberfaden-, no estamos inventando la rueda o el fuego, son todas cosas que ya existen. Sólo se trata de juntar toda esa información que hoy está dispersa”, explica Silberfaden. “Cada edificio y la Ciudad enseñan a los ciudadanos su historia”, agrega.

Ciudades Visibles quiere, de esta manera, rescatar del caos que suele invisibilizar la “impresionante” arquitectura de Buenos Aires, un valor que “vivimos y disfrutamos sin saberlo porque nadie nos explica sobre estos edificios”. “La idea es ir dotando a los edificios de un cartelito QR para que cualquiera pueda adentrarse en la historia del patrimonio que lo rodea y que  a su vez informe sobre otros edificios que están cerca. Que la arquitectura dialogue con la gente y enseñe porque hay historias maravillosas”, dice Silberfaden.

Como máxima, cree el autor del proyecto, Ciudades Visibles se convertirá en una suerte de “ArquiPedia”, donde los propios usuarios podrán subir información inédita de los edificios que no estaba contenida en los contenidos originales. De esta manera, concluye Silberfaden, “se va a ir construyendo esa historia en conjunto”.