Ruidazo de los padres y docentes de la escuela Vera Peñaloza para que se garanticen clases virtuales

Padres y docentes de la escuela Rosario Vera Peñaloza, del barrio porteño de Almagro, realizaron este mediodía un ruidazo. El reclamo fue para que el gobierno porteño garantice las clases virtuales en el contexto de la segunda ola de Covid-19.

“Ruidazo por la educación y el cuidado de la salud” fue la consigna de la comunidad educativa de la escuela  ubicada en Pringles 1165. Se concentraron frente al establecimiento. Reclamaron que “se dicten clases virtuales por los maestros de cada grado hasta tanto estén garantizadas las condiciones para una presencialidad segura”, precisaron en un comunicado firmado por el colectivo Familias por la educación y el cuidado de la salud.

Luego del fallo de la Corte Suprema que le dio la razón a la CABA en la controversia con el gobierno nacional por las clases presenciales, las autoridades de La Rosarito informaron a las familias que se suspendían las clases virtuales que se venían manteniendo para aquellos padres que decidían no mandar a sus hijos al colegio.

“No mandamos a los chicos al colegio porque tenemos miedo. La cantidad de casos (de coronavirus) es insostenible”.

Gabriel Lerman, padre de un alumnos de sexto grado del Vera Peñaloza.

Esto fue lo que impulsó a un grupo de familias, junto a los docentes de la escuela, a realizar la protesta. “Es para visibilizar la situación en las que nos están poniendo”, aseguró en diálogo con la agencia Télam Gabriel Lerman, padre de una estudiante de sexto grado de ese establecimiento.

“Pedimos que se mantengan los dispositivos técnicos para las clases virtuales.  Los docentes trabajaron un montón para adaptar los contenidos y venían funcionando muy bien”, señaló Lerman. Y afirmó que “en las últimas dos semanas sólo el 20% de los alumnos asistió de manera presencial”.

El padre remarcó: “No mandamos a los chicos al colegio porque tenemos miedo. La cantidad de casos (de coronavirus) es insostenible. La Ciudad está en alerta epidemiológica, los docentes no están vacunados, varias burbujas se han caído”

Para afianzar su argumento, Lerman apuntó que “no hay actividad judicial, bancaria, institucional, se redujo la comercial como medida de prevención.   ¿Cómo sí se pueden sentar todos los chicos en un aula?”. “La decisión de imponer la presencialidad es temeraria”.

Ayer, otros colectivos de padres le entregaron a la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, un petitorio con 4.000 firmas, exigiendo la garantía de las clases virtuales para las familias que no quieran mandar sus hijos a las escuelas.