La justicia porteña condenó a prisión a un hombre por violencia de género contra una mujer trans

La Justicia Nacional de la Ciudad de Buenos Aires condenó a un hombre a un año y seis meses de prisión efectiva por haber atacado a su expareja. El fallo tiene dos aspectos centrales: el peso de la condena y que se aplicó el agravante de violencia de género con una víctima que es una mujer trans. El Tribunal Oral en lo Criminal Doce fue el que formuló la sentencia contra KAC, de 26 años. La acusación es por lesiones agravadas por el vínculo y violencia de género. Además se le revocó la libertad condicional que tenía por una condena anterior, según informó la agencia Télam.

La justicia difundió sólo las iniciales del condenado, al igual que de la víctima, para preservar las identidades.

El tribunal dio por probados los hechos registrados en las madrugadas y mañanas del 7, 9 y 15 de junio de 2019, en distintas esquinas del barrio de Palermo. KAC golpeó y robó dinero a su expareja, LDSR, una mujer trans.

El primer episodio ocurrió en Avenida Figueroa Alcorta y Roldán. Tras sufrir golpes de puño y puntapiés, la víctima recibió un piedrazo en la cabeza, por lo que personal policial la trasladó al Hospital Fernández.

En la segunda ocasión-en la seguidilla de esa semana del 7 al 15 de junio de 2019-todo sucedió en Avenida Bullrich y Cerviño. Hubo  una discusión de la pareja que culminó cuando KAC tomó un palo que había en la vereda y golpeó a LDSR en la cabeza. También le dio golpes de puño en el rostro y el cuerpo hasta dejarla tendida en el piso. Esta agresión incluyó la sustracción de 2.500 pesos de la cartera de la mujer, que asistida en el Hospital Rivadavia.

El último ataque fue Figueroa Alcorta y Dorrego. Luego de una nueva discusión, el hombre le arrojó otra vez una piedra a su pareja. El objeto impactó en la parte posterior de su cráneo. Después KAC tomó un palo con el que la golpeó a LDSR en la cabeza, el torso y las piernas. La víctima contaba con un botón antipánico y fue asistida por policías. Radicó la denuncia en la comisaría vecinal 10, mientras el agresor fue detenido.

Al analizar las pruebas, el tribunal concluyó que “el imputado es su autor material y penalmente responsable” del delito de lesiones agravadas por el vínculo y violencia de género.

“No he advertido ninguna fisura en la narración de la denunciante que me permita dudar sobre la verosimilitud de sus dichos. Están avalados por prueba objetiva, como los informes médicos“, sostuvo el camarista Darío Martín Medina, quien integró en forma unipersonal del tribunal de juicio.

Para sostener la acusación de violencia de género, el juez incorporó en su fallo la ley 26.743 (Identidad de Género) sobre el derecho de toda persona al “reconocimiento”, “libre desarrollo” y “ser tratada” según su identificación y vivencias, aunque no se correspondan con el sexo asignado al momento del nacimiento.