Paro y actos reclamando el reconocimiento profesional de los enfermeros, aumento salarial, y preservar al personal de riesgo

El Día Internacional de la Enfermería se transformó en una jornada de protesta. Los trabajadores de la salud de la Ciudad de Buenos Aires protagonizaron distintas modalidades de paro y manifestaciones. Los eventos centrales fueron una movilización a la puerta de la Jefatura porteña y una marcha de antorchas del Congreso a la Casa Rosada.

Los reclamos fundamentales son tres. Uno: que no se obligue al personal de salud con factores de riesgo a volver a trabajar por haber recibido la vacuna. Dos: aumento salarial, un enfermero cobra entre 45 mil y 50 mil pesos en promedio. Tres: el reclamo histórico de que la enfermería sea reconocida como una actividad profesional, lo que implicaría que cobren un 35% más que actualmente.  

La Asociación de Licenciados de Enfermería (ALE) realizó su acto en el Congreso y marchó a Plaza de Mayo con antorchas.

El acto frente a la sede del Ejecutivo capitalino lo impulsó la intersindical, que reúne a ATE, UTEN (Unión de Trabajadores de Enfermería Nacional) y SITRE (Sindicato de Trabajadores de Enfermería), además de organizaciones autoconvocadas.

Entre los oradores centrales estuvo Rodolfo Arrechea, delegado del Hospital Rivadavia y coordinador del Área de Salud de ATE.  “Qué difícil se hace enfrentar este enemigo invisible”, dijo refiriéndose al coronavirus.  

“En especial-agregó-, cuando tenemos un gobierno porteño que sólo prioriza las aperturas, sólo prioriza los negocios. Los que estamos acá ponemos por delante la vida de la población, la vida de nuestros pacientes”.       

El referente gremial hizo una descripción muy severa de la situación del sistema de salud de la Ciudad. Según el último informe oficial, las camas de terapia intensiva tienen un 81 por ciento de ocupación. “Hay una altísima cantidad de contagios-dijo Arrechea-. Bajó la edad de los internados. En el Ramos Mejía no hay camas y el 80 por ciento están intubados. Tenemos situaciones de saturación en el Rivadavia y en el Álvarez. Y el tema es que cada cama de terapia necesita cuatro personas para atenderla. Pueden agregar respiradores, pero les falta el personal”.

El otro acto, el que se realizó en Congreso y después marchó con antorchas a Plaza de Mayo, fue convocado por la Asociación de Licenciados de Enfermería (ALE), entre otros. Adhirieron varias organizaciones autoconvocadas y hasta acompañaron gremios docentes. Se montó una carpa para reunir firmas con el objetivo de hacer una presentación en la Legislatura porteña para que la enfermería sea incluida como actividad profesional.

“Necesitamos el respaldo de la comunidad que nos aplaude y reconoce. Logramos que la Legislatura apruebe nuestro proyecto de Iniciativa popular para ser reconocidas como profesionales”

Carolina Cáceres, enfermera del Hospital Tornú, referente de ALE.

Andrea Ramírez, enfermera del Hospital Ramos Mejía y referente de ALE, dijo: “La situación es insoportable. Tenemos salarios por debajo de la canasta de pobreza, sin licencias ni personal suficiente, sin ser reconocidas como profesionales de la salud por parte del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. Por eso, para nuestros casi 200 fallecidos en la primera línea, nuestro homenaje es seguir luchando por estos derechos.

Carolina Cáceres, enfermera del Hospital Tornú y también referente de ALE, agregó: “Necesitamos el respaldo de la comunidad que nos aplaude y reconoce. Logramos que la Legislatura apruebe nuestro proyecto de Iniciativa popular para ser reconocidas como profesionales. Ahora necesitamos 40 mil firmas para que ese planteo se trate”. Pasadas las 17:30 arrancó la marcha de antorchas hacia Plaza de Mayo. Eran 200 antorchas en homenaje al personal de salud fallecido desde el inicio de la pandemia.