Con un 76,3% de las camas de terapia intensiva ocupadas, los especialistas señalan que el sistema “está al límite”

Todavía no es posible dimensionar el impacto de las medidas de restricción estricta que se terminaron el pasado domingo 30 de mayo. Mientras tanto, la Argentina y la Ciudad de Buenos Aires transitan el peor momento desde que comenzó la pandemia de Covid-19 el año pasado. Hay pico de casos, de muertos, y de ocupación de camas de terapia intensiva.  

En el último reporte del Ministerio de Salud que conduce Fernán Quirós se informó que la ocupación de camas de terapia intensiva en el sistema público de la Ciudad asciende al 76,3 por ciento, sobre un total de 550 plazas.

El jefe de terapia intensiva del Sanatorio Otamendi, Arnaldo Dubin, advirtió sobre un “franco colapso sanitario”  “La situación de las camas ocupadas no queda reflejada en los números. Sería bueno tener un enfoque más amplio. Estamos en una situación de franco colapso sanitario”, aseveró el especialista en declaraciones formuladas a Radio Provincia.

“El desborde de los sistemas hospitalarios, en este caso de la terapia intensiva, se da por la insuficiencia de recursos físicos, tecnológicos, humanos”

Arnaldo Dubin, jefe de terapia intensiva del Sanatorio Otamendi.

Dubin explicó que el colapso se refleja “en el desborde de los sistemas hospitalarios, en este caso de la terapia intensiva. Se da por la insuficiencia de recursos físicos, tecnológicos, humanos, de insumos para satisfacer esta demanda tan acuciante de la situación epidemiológica”.

El marcador más duro del colapso sanitario es el nivel de fallecimientos de los pacientes”, advirtió el médico y precisó: “Dos de cada tres internados en terapia intensiva, desgraciadamente, uno no sobrevive. Es un valor altísimo. Esto refleja esa situación de colapso y además cada vez son personas más jóvenes”.

Por su parte, Luis Trombetta, médico infectólogo del Hospital Muñiz, sostuvo que la situación es tensa, aunque no la describió como un colapso. “En el  área de terapia intensiva tenemos una situación que está en el borde. Pero no se está descartando gente gente ni mucho menos”, le dijo Trombetta a Diario Z.  

“El Hospital Muñiz no está en crisis, pero por supuesto que tenemos problemas. Estamos ampliando la capacidad de atención”.

Luis Trombetta, infectólogo del Hospital Muñiz.

“Además-agregó- estamos adecuando nuevas salas. Vamos a sumar 20 camas con asistencia respiratoria no invasiva de alto flujo. Y hay otros espacios que estamos reacondicionando para sumar mayor atención”. Para redondear el panorama de situación, el infectólogo remarcó que “el Hospital Muñiz no está en crisis, pero por supuesto que tenemos problemas”.

Sobre el ritmo de vacunación y el momento en que la pandemia puede comenzar a quedar atrás, Trombetta sostuvo: “Hemos tenido el ritmo posible con la llegada de vacunas. Ahora parece que se puede acelerar, pero todavía falta bastante para alcanzar niveles de inmunidad que permitan dejar la pandemia atrás”.