En seis meses, mil enfermeros se fueron del hospital público a los privados, por los bajos salarios y el maltrato laboral

Por Franco Spinetta. Especial para Diario Z

Un área crítica de los hospitales porteños está atravesando un éxodo masivo. Así lo denuncia la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), desde donde informaron que alrededor de mil trabajadores del sector de enfermería renunciaron a sus cargos durante el 2021. Según Héctor Ortiz, delegado del Hospital Durand, el principal motivo son los bajos salarios y el “maltrato institucional” que padecen, ya que muchos profesionales son “obligados” a concurrir a sus puestos de trabajo a pesar de tener enfermedades preexistentes.

Solo en el Durán ya hubo 50 renuncias. Los sueldos son de entre 40 y 46 mil pesos. No dan indumentaria ni la comida y no reconocen a los licenciados.

Héctor ortiz, hospital durand y elizalde

“Vemos con mucha preocupación lo que está pasando; sólo en el Durand ya se presentaron 50 renuncias”, dijo Ortiz a Diario Z. “El maltrato es enorme, no sólo en enfermería, también con los técnicos, camilleros. Los sueldos son de entre 40 y 46 mil pesos, ni siquiera proveen de indumentaria, ni comida, tampoco reconocimiento para los licenciados”, explicó Ortiz, quien es un ejemplo del pluriempleo para parar la olla: trabaja en Durand y también en el Pedro Elizalde.

“Esto empezó hace dos meses”, señaló Gastón Kalniker, también enfermero del Durand. “Son enfermeros contratados, no de planta permanente. Lo que sucede es que por el mismo trabajo, en el sector privado reciben el doble de salario, por eso se están yendo”, explicó. Para graficar las condiciones de trabajo, Kalniker contó que en el Durand hay pabellones enteros sin calefacción y una falta de mantenimiento generalizado.

Se van enfermeros muy precarizados. Entraron por la pandemia y los mandaron derecho a la primera línea, a UTI. Los privados ahora codician esa experiencia, y les ofrecen el doble de salario.

gaston kalkiner, hospital durand

De hecho, los profesionales que están engrosando la lista de renuncias son, en su mayoría, personal que fue contratado para hacer frente a la pandemia. Según informó el gobierno porteño, alrededor de 2.500 enfermeros fueron sumados desde marzo de 2020 para abastecer una demanda creciente de atención en los 34 hospitales de la Ciudad.

Ortiz apuntó que esos contratos son extremadamente precarios y que, además, se trata de profesionales que a pesar de contar con poca experiencia, fueron enviados a la primera línea de batalla contra el Covid: las terapias intensivas. Ese fogueo, sin embargo, es hoy codiciado en las clínicas privadas, que requieren mano de obra intensiva para las áreas críticas colapsadas.

Carolina Cáceres, enfermera del Hospital Tornú y referente de la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE) explicó a Diario Z que los profesionales renuncian por la falta de “continuidad laboral”, ya que se trata de personas con contratos temporales, que renuevan mes a mes. “La apuesta era poder entrar a la planta permanente, pero como eso no está sucediendo, se van”, señaló.

Esperaban pasar a planta permanente pero les renuevan el contrato mes a mes. Y se van. Los que quedamos estamos agotados, debemos absorber el incesante flujo de trabajo.

carolina caceres, hospital tornu, ale

Un año sin licencias, un sistema al límite

Cáceres calificó a la situación como “intolerable” ya que, al perder personal, el resto de las y los enfermeros deben absorber el incesante flujo de trabajo. “El problema es que venimos de un año entero casi sin licencias y no vamos a tener vacaciones hasta el año que viene, tenemos mucha presión, el sistema está al límite, atendemos más de lo que deberíamos atender”, denunció.

Hasta diciembre, los trabajadores de los hospitales no pueden pedir ningún tipo de licencia. “Desde ALE reclamamos que ingrese más personal, pero a la planta permanente, no con contratos temporales con malos salarios. Ya faltaba personal desde antes de la pandemia”, indicó Cáceres.

A trabajar con enfermedades preexistentes

La gota que rebasó el vaso de los trabajadores de la salud fue la firma del Decreto Nº 120, que obliga a los trabajadores con una dosis de la vacuna aplicada a concurrir a sus lugares de trabajo, aun con enfermedades preexistentes o comorbilidades. Según Ortiz, el éxodo sin freno obligó al gobierno a tomar esa decisión: “No tienen reemplazo para esos 1000 enfermeros, por eso obligan a trabajar a los que tienen enfermedades preexistentes”. “El gobierno de Larreta no escucha y obliga a venir a los trabajadores bajo amenaza y, si se contagian, les abren un sumario”, agregó.

“Rodríguez Larreta no tienen reemplazo para esos 1000 enfermeros, por eso obligan a trabajar a los que tienen enfermedades preexistentes.”

hector ortiz

La precaria situación del área de enfermería viene siendo denunciada desde el comienzo de la pandemia. Sin el reconocimiento profesional que exigen, los y las enfermeras no acceden a los beneficios salariales de la carrera de salud y se ven forzadas al pluriempleo, con jornadas extenuantes y estrés laboral.

En la Ciudad, unos 30 profesionales del área fallecieron a causa del Covid. “Es una vergüenza cómo estamos viviendo los trabajadores de la salud y la presión que ejercen sobre la enfermería; pareciera que la pandemia terminó, pero el hospital este fin de semana fue un caos. No hay camas y las terapias están llenas”, explicó Ortiz.

Diario Z se comunicó con el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, pero no obtuvo respuesta.