Enfermeros y enfermeras cortaron el Puente Pueyrredón para denunciar bajos salarios y maltrato laboral

Valentina Herraz. Especial diario Z

Enfermeros y enfermeras autoconvocados de la Ciudad de Buenos Aires y de la Provincia se juntaron en la bajada del Puente Pueyrredón para hacer un corte conjunto. Reclaman por las condiciones laborales en los hospitales públicos y por aumento de salario. Dentro del pliego de reivindicaciones hay una muy sentida: que la pensión para las familias de los fallecidos por Covid sea equivalente al salario. En el ámbito de la salud, desde que empezó la pandemia, según los cálculos de las organizaciones sindicales, murieron más de 500 trabajadores y trabajadoras de la salud.

Una de las enfermeras le dijo a Diario Z: “La pandemia dejó a la vista que nosotros somos descartables para el Estado. Ya veníamos reclamando la Carrera Profesional, el pase a planta permanente y el aumento de salario y ahora que lo necesitamos más que nunca nos firman paritarias a la baja”. El salario de los enfermeros se encuentra muy por debajo de la línea de pobreza que según el INDEC está en los 60 mil pesos.

“Estamos reclamando la aplicación de la Ley Micaela contra la violencia institucional y estamos pidiendo el pase a planta permanente de todos los trabajadores de la salud hoy más que nunca. En la Ciudad seguimos exigiendo el reconocimiento profesional de todo el colectivo de enfermería. Estamos reclamando el aumento salarial porque tenemos un salario por debajo de la línea de pobreza, estamos reclamando la insalubridad”, explica una trabajadora del Hospital Penna.

Cuando el personal de la salud se acercó al Puente Pueyrredón la Prefectura les avisó que no iba a permitir el corte. Cerca de las 9 de la mañana la policía se acercó a los trabajadores a preguntarles cual era el plan. Como son un movimiento autoconvocado, y ante el temor a las represalias, los trabajadores prefieren manejarse como un colectivo también para negociar con las fuerzas de seguridad.

Las enfermeras del Hospital Durand, donde renunciaron medio centenar de enfermeros y enfermeras, hicieron mucho hincapié sobre esa cuestión: “Estamos agotados. Cada vez que uno ve en los medios que habla un profesional o un trabajador de la salud se repite lo mismo, que estamos agotados, y es muy terrible. Las condiciones laborales, el no reconocimiento a la insalubridad de la tarea y los bajos salarios son lo que llevan a las renuncias. La mayoría de los que se van son precarizados, les renuevan los contratos cada mes y están todos en la primera línea, en las salas de terapia”.

Hace dos semanas hubo un acto en la puerta de la Maternidad Sardá para denunciar las cesantías al personal del hospital por no haber completado bien los pedidos de licencias. “Lo que pasa es que era muy complicado, no se entendía el formulario. Después lo arreglaron. También nos cambiaron compulsivamente los horarios. Nuestro salario básico son 35.000 pesos y muchas y mucho tenemos pluriempleo, a contraturno tenemos otros trabajos, no podemos cambiar de un día para otro. Lo consideraron ausencia y los echaron. En plena pandemia”, cuentan con indignación.

También hubo una movilización de los concurrentes al Ministerio de Salud Porteño para evitar que cancelen las concurrencias, lo que significa que se pierdan un millar de cargos.

El corte en el Puente Pueyrredón de los “autoconvocados” de la salud de la Ciudad de Buenos Aires se enmarca en una denuncia del abandono del sistema público de Salud por parte del Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta.